La parroquia San Agustín de Floridablanca: un compendio teológico

La parroquia San Agustín, de Agustinos Recoletos, en Floridablanca (Colombia) ha ganado numerosos premios por su simbolismo catequético en su estructura y su arquitectura

Nada más entrar al atrio de la parroquia San Agustín nos encontramos «entre lo sagrado y lo profano». Es así como recibe la parroquia al fiel que acude al encuentro del Señor: con una cremallera que simboliza el equilibrio entre lo sagrado y lo profano que la gracia de la Santísima Trinidad busca. Es el primer símbolo de los muchos que tiene la parroquia de los Agustinos Recoletos en Floridablanca (Colombia). Todo el templo está lleno de representaciones de pasaje evangélicos, bíblicos y aspectos relacionados con la fe, lo que le ha llevado a ganar numerosos premios: el último, el reconocimiento de la Arquidiócesis de Bucaramanga. Son muchas las personas que acuden a la parroquia por su atractivo turístico.

Uno de los símbolos de la parroquia, y de la ciudad, es el campanario. No es un campanario normal; se trata de un hormiguero con 150 hormigas -como los 150 salmos- de las especies Atta y Acromyrmex. Estas hormigas tienen la peculariedad de que, obedientes a las órdenes de la hormiga reina, buscan hojas que cortan con sus mandíbulas, agarrando los trozos para llevárselos a cuestas hasta el hormiguero. Allí las incrustan en las paredes del hormiguero, luego las mastican y la pulpa resultante es extendida en una cámara subterránea donde es abonada con excrementos, para luego sembrar esporas de un hongo que sirve de alimento. Lo más curioso es que estas hormigas mueren antes de comer los hongos, que dejan para el resto de hormigas.

El campanario, de 22 metros, representa esta escena: las hormigas escalan y realizan su trabajo como símbolo de humildad y obediencia. El agustino recoleto Óscar Carrizales, quien desde la creación de la parroquia hasta hace algunos meses ha estado realizando su labor pastoral aquí, explica que «el campanario tiene una altura perfecta: no molesta a los vecinos y sus campanas se escuchan desde lejos».

En el sagrado oratorio hay una imagen curiosa: Cristo está rodeado de abejas. El Señor, continuamente expuesto en la capilla anexa a la parroquia, está dentro de una panal de abejas. Está relacionado con el milagro eucarístico de Polonia en el siglo XIII, cuando en el interior de una colmena reluciente un labriego descubrió el Santísimo expuesto en una custodia de cera blanca.

El que ora ante esta curiosa custodia le acompañará de fondo el sonido del agua que cae en la Fuente Trinitaria. El objetivo, entre otras cosas, es plasmar la obra de San Agustín ‘De Triniate Dei’. La enorme fuente, que corona la imagen esquematizada de Jesús crucificado, cuenta con elementos pedagógicos sobre la Santísima Trinidad, la Carta a los Filipenses, los mandamientos, Sacramentos, las obras de Misericordia los Evangelistas y la Iglesia.

No son solo estos los símbolos que conforman la espectacular y didáctica decoración y estructura de la parroquia San Agustín. El fiel que acude a orar pasa antes por el ‘huerto de los Olivos’, una representación de la escena de la pasión de Cristo que pretende crear en la persona el sentido de oración antes de hablar con Dios. Todo ello hace de la parroquia de Floridablanca un espacio de oración y de aprendizaje sobre la fe.

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