Una palabra amiga


Testigos de la esperanza

El 15 de junio celebramos en Baeza (España) los cincuenta años de la muerte de sor Mónica de Jesús, monja agustina recoleta de vida contemplativa. Llama la atención la confianza y espontaneidad con las que ella hablaba de Dios y de las cosas espirituales. Veía los acontecimientos de la vida a la luz de la […]

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Acariciar el conflicto

  A finales de mayo, casi un centenar de superiores generales participamos en la asamblea semestral celebrada en el Salesianum de Roma. En esta ocasión el eslogan de la convocatoria era provocador: “¡Despertad al mundo! Los religiosos en la misión de la Iglesia, hoy”. Reflexionamos en primer lugar sobre la experiencia del encuentro que tuvimos […]


No se dejen robar la esperanza

Del 22 de abril al 15 de mayo he visitado, acompañado del secretario general, las trece comunidades de agustinos recoletos de Venezuela. Con la visita deseaba manifestar el apoyo de la Orden en la difícil situación política y social que vive aquella nación. En Venezuela percibí la preocupación de tantas familias ante el empobrecimiento del […]



San Agustín y la Biblia


Las cestas son la morada de los santos

27 de julio, 2014 Domingo 17º (A) Tiempo Ordinario Mt 13, 44-52: Homilía de san Agustín (S. 362, 3) «Jesucristo, el Señor, dijo que el reino de los cielos es semejante a una red grande: El reino de los cielos es semejante a una red echada en el mar, y que reúne toda clase de […]

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Escuchad, carísimas espigas de Cristo

20 de julio, 2014 Domingo 16º (A) Tiempo Ordinario Mt 13, 24-43: Homilía de san Agustín (S. 73A, 1-2) «Hemos escuchado el santo evangelio, y a Cristo el Señor, que nos habla en él. Por tanto, hablemos de lo que Él mismo nos otorgue. Me costaría trabajo, hermanos, exponeros esta parábola; pero Él nos preparó […]


El agricultor celestial sigue esparciendo

13 de julio, 2014 Domingo 15º (A) Tiempo Ordinario Mt 13, 1-23: Homilía de san Agustín (S. 216, 3) «Si la semilla de la palabra de Dios, que el agricultor celestial sigue esparciendo también ahora en el campo de vuestro corazón, no es pisoteada en el camino, al paso de los indignos ni, como si […]