Fumata blanca
MIÉRCOLES, 10 DE NOVIEMBRE
En la memoria de san León Magno, la Eucaristía ha sido presidida por el P. José Antonio Martínez Merino. En la homilía ha hecho un perfil de este gran Papa del siglo V, modelo de pastor y protector de la sociedad civil frente a las invasiones de los bárbaros. Ha señalado que dieciséis siglos después, el Papa actual, en un encuentro con un grupo de religiosos en Palermo a comienzos del pasado mes de octubre, sostuvo que las órdenes religiosas son comunidades antiguas, pero no anticuadas, y nuevas, pero no novedosas, que con su ser y su hacer actualizan los valores perennes del Evangelio.
Después de la sesión fotográfica, los trabajos capitulares de la mañana han comenzado con la aprobación de las actas 85–87 y han continuado con la revisión y aprobación del texto constitucional y del código adicional. Hoy hemos aprobado desde el artículo quinto del capítulo sexto, que trata de las etapas de formación, hasta el artículo primero del capítulo séptimo, que aborda los principios generales del gobierno de la Orden.
A las 16.30 de la tarde, los capitulares se han reunido en la sala, vestidos con el hábito agustino recoleto. Han entonado el canto del “Veni Creator Spiritus”, que acompaña siempre las decisiones importantes. Uno de los moderadores ha leído los números de nuestras Constituciones que se refieren a las elecciones en general y a la elección del prior general en particular.
Después, el prior general saliente, Fr. Javier Desiderio Guerra Ayala, ha dirigido a los hermanos unas palabras de agradecimiento por la ayuda recibida y de petición de perdón por los fallos que hayan podido ocurrir durante estos años de servicio a la Orden. Como gesto simbólico del final de su mandato, ha entregado al presidente del capítulo el sello de la Orden. Los capitulares han respondido a sus palabras con un largo aplauso. El presidente del capítulo le ha agradecido públicamente su servicio a los hermanos durante estos doce años y ha declarado oficialmente terminado su mandato.
A continuación, cada capitular ha escrito en una papeleta el nombre del religioso que consideraba más idóneo para asumir el servicio de prior general de la Orden. Los escrutadores han recogido los votos y han salido de la sala para hacer el escrutinio. Tras unos minutos de suspense, han regresado a la sala y el primer escrutador, Fr. Alfonso Lázaro Alcalde, ha comunicado el resultado de la votación: “Ha sido elegido nuevo prior general de la Orden de Agustinos Recoletos Fr. Miguel Miró Miró”.
El recién elegido ha aceptado el cargo y se ha puesto en manos de Dios y de los hermanos, consciente de sus limitaciones y debilidad, pero confiando en la gracia de Dios para realizar este servicio de caridad a los hermanos.
Aprovechando los últimos rayos del sol, los capitulares han salido al exterior del convento para realizar la sesión fotográfica de rigor: una fotografía de grupo y después otra fotografía del nuevo prior general con los religiosos de cada una de las provincias.


10 noviembre, 2010 