Memoria histórica, evangelización, educación

Memoria histórica, evangelización, educación

Escribo hoy el blog desde la UNO-R (Universidad de Negros Occidental – Recoletos) de Bacólod, Filipinas. Los últimos quince días de noviembre los he vivido intensamente en Filipinas, donde las evocaciones de nuestra historia misionera surgen espontáneamente. No en vano han sido más de cuatro siglos de presencia agustino-recoleta en este floreciente país de Asia.

He visitado las comunidades y me he reunido con los religiosos para hablar de la revitalización y reestructuración de la Orden: una revitalización que requiere reorganizar la propia vida para centrarla más en Cristo, y una reestructuración que ayude a responder desde nuestro carisma a los retos de la nueva evangelización.

He participado en el 1st International Recoletos Education Congress (“Primer Congreso Internacional de Educación entre los Recoletos”) celebrado en nuestra  Universidad de San José, en Cebú. Los recoletos iniciaron el apostolado educativo en Filipinas hace setenta años. Se percibió entonces la necesidad de la educación, y lo que comenzó siendo unas escuelas con escasos recursos, hoy son centros que ofrecen una educación de calidad y proponen los valores humanos y la dimensión trascendente de la vida. Además de los centros de primaria y secundaria, los recoletos dirigen en Filipinas dos universidades y otros tantos centros de estudios superiores. Son más de 30.000 los alumnos que acuden a nuestros centros.

El tema del congreso rezaba: Kindling the Heart and Empowering the Mind for a Responsible Stewardship (“Encendiendo el corazón y fortaleciendo la mente para una administración responsable”). Incluyó ponencias fundamentadas en la pedagogía agustiniana del amor, la identidad católica de los centros y la memoria del esfuerzo realizado. El cardenal Ricardo J. Vidal, emérito de Cebú, y monseñor José S. Palma, arzobispo de la ciudad, destacaron la importancia de la escuela católica en Filipinas. Participaron en el congreso cerca de mil personas.

En San Carlos (Negros Occidental), se ha querido conmemorar los 120 años de presencia evangelizadora de los agustinos recoletos en la ciudad, que les debe su existencia, como todas las otras de Negros. En lo alto de la montaña, en el barangay Rizal, se ha construido una gran cruz de 25 metros, que recuerda el trabajo de los misioneros e invita a encarar el futuro con esperanza. Con la presencia de autoridades locales y de la familia agustino-recoleta, el obispo José F. Advincula bendijo la cruz de la historia y la esperanza.

 


Fr. Miguel Miró
Prior General
Orden de Agustinos Recoletos

Esta entrada también está disponible en: Inglés, Portugués

Comentarios