Desde hace más 25 años, los agustinos recoletos Provincia Santo Tomás de Villanueva organizan Een el área de España diferentes actividades durante los meses de verano. Experiencias como el Camino de Santiago, semanas en Taizé, Jornadas Mundiales de la Juventud, encuentros nacionales e internacionales con otros jóvenes JAR ponen el broche de oro final al curso pastoral en colegios y parroquias. Pero, sin duda, la actividad estrella es la de los campamentos de verano distribuidos por edades conforme al itinerario catecumenal JAR: campamento Tagaste (de 9 a 11 años), campamento Cartago (12 y 13 años) y campamento Milán (14 a 17 años).

Durante los últimos años la Sierra de Baza (Granada), el Colegio Agustiniano (Guadalajara) y el albergue San Agustín (Fuentelencina, también en Guadalajara), han sido los lugares donde más de 300 niños y adolescentes, junto a cerca de 90 monitores, han compartido 10 días intensos en torno al Evangelio y los valores agustinianos.

Los grandes artífices de estos campamentos son jóvenes JAR de diferentes comunidades y precomunidades que desarrollan su apostolado como monitores. Todo ello implica, además, meses de preparativos y días de intenso trabajo durante los campamentos, pues el ritmo en estas actividades siempre resulta frenético.

Las JAR tienen como propósito, a través de la amistad y de actividades divertidas, formar como personas y como cristianos, al estilo de vida agustino recoleto. Los campamentos son un marco inigualable donde conocer a personas maravillosas, de corazón inquieto que, como tú, quieren divertirse y crecer como personas. Más de 6000 participantes de toda España ya han disfrutado viviendo esta experiencia desde hace más de 25 años.

Dependiendo de las edades y del momento del itinerario JAR en que se encuentran los participantes, los campamentos se estructuran de una u otra forma e insisten en unos elementos u otros. Cada año se propone una línea temática común (suele coincidir con la seguida durante el curso escolar y pastoral) y se adapta a las diferentes circunstancias.

El campamento Tagaste es el punto de partida. A él acuden los más pequeños, para los que la experiencia, muchas veces, supone la primera vez que pasan tanto tiempo fuera de casa. Supone una primera oportunidad de acercarse, de manera intensa, a la comunidad, la oración y la amistad desde los valores agustinianos. Cuida mucho el hilo conductor del campamento que, en los últimos años, se ha basado en las tribus del Pueblo de Israel, los superhéroes, el mundo Disney, los santos agustinos, etc.

El campamento Cartago es la actividad para las edades intermedias (12 y 13 años). Es una actividad que insiste mucho en los momentos de reflexión y se va profundizando en la oración. Durante dos días realizan una marcha a una ermita cercana, siendo, para muchos de ellos, una primer experiencia de peregrinación.

Finalmente, el campamento Milán está concebido, en gran medida, como una experiencia de peregrinación. Es, por ello, que se le conoce como ‘campamento itinerante’. Cada año se elige una ruta (en los últimos años por la sierra madrileña o alcarreña) en la que los participantes deben enfrentarse a la precariedad de lo que supone una peregrinación. Supone una superación diaria que, al final, se convierte en una experiencia inolvidable. En esta actividad, en mitad de la peregrinación, los momentos principales son los dedicados a las reflexiones y oraciones.

En cada uno de los campamentos asiste, al menos, un religioso agustino recoleto como asesor. Su labor es muy importante como animadores, acompañantes y guías, tanto de monitores como de participantes.

Muchos de los monitores que colaboran en estos campamentos fueron participantes años atrás. Para ellos, esta experiencia supone un regalar a otros lo que ellos mismos recibieron cuando eran más pequeños. Todos ellos, además, forman parte de comunidades y precomunidades JAR de diferentes ciudades españolas y, para ellos, supone la oportunidad de acercar la riqueza de la espiritualidad agustiniana a los más pequeños.

En esta entrevista, algunos de estos monitores -Celia, Javi, Emilio, Marta, Begoña, Miguel, Juanpy, Marta, Manu, Carlos, Isa, Manu, Teresa, Blanca y Pepe- nos cuentan qué supone para ellos esta actividad, qué distingue estos campamentos de otros, cuáles son los temas que suelen surgir más en los momentos de reflexión y, finalmente, envían un saludo a todos los jóvenes que, como ellos, comparten la espiritualidad agustino recoleta en otras partes del mundo.