Profesaron como agustinos recoletos en el Desierto de la Candelaria el pasado 6 de enero. Continuarán su formación en el teologado de Bogotá

La Orden de Agustinos Recoletos recibió el pasado 6 de enero a cinco nuevos profesos. En el Convento de Nuestra Señora de la Candelaria, en Ráquira (Boyaca, Colombia) hicieron sus votos simples como agustinos recoletos después de su noviciado y entendiendo que están dispuestos para entregarse a Cristo como frailes.

César Augusto Rincón, Óscar Alberto Porras Valencia, Andrés Camilo Paez Sierra, Cristian Camilo Castañeda Guzmán y Sergio Alberto Rojas Hinojosa realizaron la profesión simple, mediante la cual realizan los votos de pobreza, obediencia y castidad de manera temporal hasta la profesión solemne.

Tras su año de noviciado, los cinco novicios pasan ya a ser profesos “al haber realizado un discernimiento a la luz de la Palabra de Dios y del acompañamiento de los formadores”, según explica Germán Rodríguez, maestro de novicios del Desiero de la Candelaria.

Los cinco agustinos recoletos continuarán ahora su formación en el teologado de Bogotá, situado junto a la Parroquia de Nuestra Señora de la Consolación, en Bogotá.

Una vocación tardía como agustino recoleto

De las cinco experiencias vocacionales de los nuevos profesos destaca la historia de César Augusto Rincón, quien ha realizado su profesión simple con 43 años.

César Augusto es profesional de administración de empresas. Durante muchos años ha trabajado en el sector financiero y empresarial en distintos lugares de Colombia. Se estableció en Bogotá después del fallecimiento de su madre.

Fue esto lo que le llevó a ponerse en contacto con un amigo de su infancia que actualmente es fraile agustino recoleto. A pesar de sus frustraciones personales y financieras, nunca perdió su fe. “En todo momento evaluaba el sentido profundo de sus decisiones”, cuenta Germán Rodríguez.

El contacto con su amigo agustino recoleto le llevó a explorar la posibilidad de descubrir su vocación en ese deseo de encontrarle sentido profundo a su vida. Así inició el proceso vocacional hasta dar el primer gran paso este sábado con la profesión simple de sus votos.