Los jóvenes que el próximo curso (2017 – 2018) comenzarán su año de noviciado, han tenido un encuentro del 24 al 28 de julio, en Las Rozas, Madrid. Fr. Francisco Javier Monroy (Presidente del Secretariado General de Espiritualidad y Formación) junto con Fr. Wilmer Antonio Moyetones (recién nombrado maestro del Noviciado de Monteagudo) han dirigido este encuentro de integración para los jóvenes que provienen  México, Brasil, Argentina, Perú, España y Venezuela.

Este encuentro de pre-novicios es una nueva experiencia que se pretende tener con los jóvenes antes iniciar su noviciado. El maestro de novicios, Fr. Wilmer Moyetones, dice que el objetivo es “romper prejuicios de los jóvenes que vienen (al noviciado), sobre el provincianismo” porque este encuentro es “convocado desde la curia general”, de esta manera “se aprovecha para decirles que es la Orden la que les acoge, no la provincia de la que provienen”, con el fin de ir generando en estos jóvenes el sentimiento de pertenencia a la Orden y la unión de hermanos .

Temas diversos

Los temas han sido bastante dinámicos y reales. Fr. Javier Monrroy les ha aclarado qué es y en qué consiste el noviciado, cómo se pretende trabajar en esas etapas de la formación inicial y permanente. También se ha trabajado con ellos sobre la consagración y los consejos evangélicos (castidad, pobreza y obediencia).

El último día se profundizó en el tema de la comunidad, con enfoque agustiniano desde el carisma agustino – recoleto.  Además, tuvieron un momento para compartir y preguntar a los profesos de Las Rozas, que han terminado la teología y están próximos a tener su experiencia del año de inserción, sobre su proceso de formación y las expectativas que tienen sobre su nuevo destino.

También, hubo tiempo para ir a visitar a las monjas Agustinas Recoletas, en el Monasterio de la Encarnación en Colmenar de Oreja, Madrid. Aprovecharon la visita para conocer cómo viven las monjas en la clausura, cuál es su ritmo de vida y cómo están viviendo este año de la santidad agustino-recoleto. Fue un momento de compartir experiencias sobre la vida consagrada como riqueza del carisma agustiniano. Este encuentro finalizó con una velada, donde han fortalecido sus lazos de amistad agustiniana.

Comienzo del año de noviciado

El sábado 29 después de desayuno marcharon rumbo a Monteagudo para iniciar su año de noviciado. Se encontraran con los que están finalizando esta etapa y luego serán ellos mismos quienes tienen en sus manos la oportunidad de tener una experiencia fundante en su vida y proceso de formación.

El maestro de novicios, que viajaba con ellos, manifestó que lleva “mucha ilusión, muchas ganas de colaborar y de cooperar con los chicos para que ellos puedan encontrarse consigo mismo y con Dios y pueda calar el carisma en su corazón”. Se pone en las manos de Dios en esta nueva misión porque es “una responsabilidad grande que me ha encomendado la Orden”, y con “la ayuda de Dios y con las oraciones de nuestros hermanos, creo y tengo confianza que todo va a salir bien”.

Aprovechó para agradecer la confianza que han depositado en él y las herramientas que le ha brindado la Orden. Además, manifestó que lleva “muchas expectativas de ilusión, de ganas de trabajar, de entregarme, de donarme totalmente para que los chicos vean en mí un hermano que les está ayudando a discernir su vocación”.