Nos asaltan todos los días las tentaciones y malas sugestiones; aunque no consintamos, sufrimos molestia y luchamos, y hay peligro de que el que lucha sea vencido; y si por la resistencia no consentimos y vencemos, nos da pesadumbre la misma resistencia. No cesa y no muere el enemigo hasta la resurrección de los muertos.

Enarrationes in psalmos 148,4