El recuerdo de Alipio y Posidio está íntimamente unido, como religiosos y como obispos, a la figura de san Agustín. Son los dos máximos representantes de su herencia espiritual. Cuanto Posidio escribe en el capítulo II de la Vita Augustini tiene especial vigencia en él mismo y en Alipio.

Alipio nació en Tagaste (hoy Souk Ahras, Argelia). Compartió con Agustín los errores de la juventud, la conversión religiosa y las fatigas del apostolado. Agustín le llama «hermano de mi corazón» y le describe como persona de índole religiosa, de gran nobleza e imparcialidad, y con un gran amor a la justicia. Estudió derecho en Roma y fue elegido obispo de su ciudad natal el año 394, antes de que Agustín lo fuera de Hipona.

Las relaciones de Posidio con Alipio y Agustín datan, al parecer, de los tiempos de la fundación del primer monasterio de Hipona. Posidio fue el primer biógrafo de Agustín, con quien, según él mismo escribe, vivió «en dulce familiaridad cerca de 40 años». Hacia el 397 fue elegido obispo de Calama. Viajó a Italia dos veces para defender los derechos de la Iglesia y participó con Agustín y Alipio en varios concilios africanos. Los tres aparecen unidos en la célebre asamblea reunida en Cartago el año 411 para buscar la paz entre católicos y donatistas. A ellos, junto con otros tres obispos, les tocó defender la postura de la Iglesia católica en representación de sus 266 obispos.

Alipio murió hacia el año 430; y Posidio, hacia el 437. La Orden celebra su fiesta desde 1671. Clemente X confirmó su culto el 19 de agosto del año siguiente.

Documento relacionado: Biografía de los Santos Alipio y Posidio, Obispos (PDF, 95 kb)