Noveno documento del Programa de Formación Permanente de 2017. Autor: Bruno D’Andrea – Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, Maracaibo (Venezuela)

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Dicho esto, cabe la pregunta: la pastoral juvenil y vocacional, ¿es acción pastoral para la santidad? Si se responde afirmativamente, ¿de qué santidad hablamos? No se trata de una pregunta menor porque, si bien muchos jóvenes hoy hacen vida activa en la Iglesia, hay grandes masas que no sienten ni la más mínima atracción por la misma. La desafección de los jóvenes respecto de las instituciones religiosas de diverso signo es notoria. La inmensa mayoría prefiere autoproclamarse atea, agnóstica o simplemente indiferente. En algunos casos, llegan a convertirse en feroces detractores de la institución eclesial. Podemos pensar que este es, por decirlo de alguna manera, el resultado del tipo de propuesta eclesial que se le hace a las juventudes. ¿Qué cristianismo se les presenta? ¿De qué santidad se les habla? ¿De la santidad sinónimo de perfección? ¿De la santidad ritual? ¿De la santidad de Jesús?