Fr. Corpus López es vasco de nacimiento y desde los 6 años tenía claro que quería ser sacerdote y misionero. Recientemente ha sido galardonado con la Orden Manuel Amador Guerrero, por su labor en la provincia panameña de Bocas del Toro concretamente en la labor misionera ejercida con la construcción de varias infraestructuras como colegios, iglesias y carreteras, en Almirante, Kankintú y Changuinola.

Entre 1974 y 2015 Fr. Corpus emprendió numerosos proyectos necesarios para el bienestar de la provincia como 71 carreteras, 36 iglesias y capillas, 28 escuelas, puentes, canales, campos de juego, así como 3 pueblos y numerosas viviendas. Es por estas construcciones y por su labor orientada a las personas necesitadas de la provincia y su bienestar, por las que se le ha otorgado la Orden Manuel Amador Guerrero en grado de Comendador, la condecoración más importante del país.

A los 25 años fue enviado a Villanova University en EEUU para formarse como profesor, y fue tres años más tarde cuando fue enviado a Panamá dónde estudio las licenciaturas universitarias de Matemáticas y Física y la de Químicas. Tras estos años de formación entró como formador de estas materias en el Colegio San Agustín, colegio que tiene la Orden en la ciudad Panamá. y durante 16 años ejerció la labor de profesor docente y durante 3 años la de director del colegio.

Fue en el año 1974 cuando llegó a la provincia de Bocas del Toro dónde comenzó su labor como misionero, labor que ejerció hasta el año 2015, por motivos de salud. En Bocas de Toro ha ejercido principalmente, y para lo que el ha sentido siempre una llamada especial, como misionero evangelizando diferentes pueblos y gentes, y además de la atención espiritual ha transmitido sus conocimientos como constructor a los habitantes de allí, a la vez que ejerciendo como tal, con el fin de empedrar a las personas autóctonas y desarrollas ciertas infraestructuras necesarias para un bienestar.

Fr. Miguel Ángel Ciaurriz, vicario de la OAR en América Central, destaca el gran trabajo que ha realizado Fr. Corpus en la zona, y el bien que ha hecho con las personas de allí, “es un ingeniero metido a cura, no un cura que hace de ingeniero” destaca.

(Foto de Luís García. La Prensa)