Cinco jóvenes recoletos, cuatro de la provincia de San Nicolás (Ivanderley, Diego, Francisco y Ricardo) y uno de la provincia de San José (Augusto), participaron en el “Mes de preparación próxima especial para la profesión solemne” en Monachil, Granada, del pasado 25 de junio al 23 de julio.

La comisión organizadora, encabezada por Fr. Javier Monroy (presidente del Secretariado General de Espiritualidad y de Formación), Fr. Luciano Audisio y Fr. Edmilson Vidal, es la encargada de llevar a cabo la formación en estos días intensos de preparación. Además, se ha contado con la presencia de Fr. Javier Goizueta y Fr. Enrique Gómez para algunos de los temas de formación.

Sabiduría de la interioridad, sabiduría de la comunidad y sabiduría de la recolección

La finalidad de este mes es “mentalizar y hacer experiencia en los jóvenes que se están preparando para hacer la profesión solemne. Experiencia de los aspectos carismáticos básicos: interioridad, trascendencia, la comunidad, la recolección, de acuerdo al nuevo itinerario formativo que se está elaborando, que se trata de un nuevo estilo tanto de formar como de formarnos” comenta Fr. J. Monroy. Además, se ha planteado “elaborar un proyecto personal como compromiso para toda la vida, tratando los puntos básicos que quiere seguir creciendo como agustino recoleto”.

Este año se ha dado un enfoque distinto “porque otros años se daba historia de la orden, sobre san Agustín, sobre las pastorales (juvenil, de parroquias, de misiones), pero como los jóvenes ya están en experiencias pastorales son cosas que conocen, por eso hemos cambiado, para no redundar en algo que ya saben”, porque se pretende “buscar cosas más experienciales de lo que supone el camino agustiniano en sus puntos básicos que están elaborados en tres grandes sabidurías: sabiduría de la interioridad, sabiduría de la comunidad y sabiduría de la recolección”, manifestó Fr. J. Monroy.

En cuanto a los temas precisó Fr. J. Monroy que se ha tenido “una semana que pueda tratar sobre la experiencia de la interioridad, como experiencia mística y nuestra; otra semana sobre la comunidad, tratada desde la cruda realidad con todo lo que supone; luego una semana de ejercicios (retiro espiritual para ir interiorizando todo lo tratado); otros días se han dedicado sobre la recolección: qué es, cómo se entiende y cómo hay que vivirlo”.

Agradecidos

Por otro lado, los participantes se muestran agradecidos por la formación que se organiza desde el generalato para potenciar y avivar la vida agustino-recoleta y encarar con pasión agustiniana los nuevos retos y desafíos de la orden en este proceso de reestructuración. Porque “ha sido un reflexionar sobre nuestra vida, sobre nuestra vocación y sobre todo cómo queremos vivir nuestro ser agustinos recoletos”, acató Fr. Francisco.

A los largo de las semanas se ha insistido en que “seamos realistas, que no nos vayamos con grandes idealismos a vivir por las nubes, sino que encarnemos lo que queremos ser. Que seamos ese motor de cambio en nuestra comunidad y en nuestras vidas partiendo desde la base de la Palabra de Dios y desde la vivencia comunitaria” discurrió Fr. Francisco.

Este mes de preparación lo ha resumido Fr. Francisco con la frase que ha marcado este tiempo: “la cruda realidad” y desde ahí que “seamos capaces de engancharnos a la vida agustina recoleta con pasión, con decisión y sobre todo siendo generadores de vida y cambio en nuestras comunidades y apostolados”.