Esta obra es reconocida por el apoyo a los enfermos, especialmente a los que sufren de cáncer. Ofrece principalmente acompañamiento humano-espiritual, ayuda económica mensual, visitas domiciliarias donde el enfermo se encuentre, asesoría médica, psicológica y de trabajo social y apoyo con elementos ortopédicos, como sillas de ruedas, caminadores y muletas.

La Fundación San Ezequiel Moreno atiende mensualmente a más de 1.500 afiliados y a sus familias. Puede hacerlo gracias a medio millar de voluntarios, la mayoría de ellos mujeres, que realizan visitas domiciliarias y desarrollan distintas actividades en favor de los enfermos.

La fundación se sostiene gracias a las donaciones de personas naturales y algunas empresas privadas, llegando a un total de 3.000 benefactores que, según las estadísticas de 2013, permiten la entrega en efectivo de ochenta millones de pesos mensuales en toda Colombia. Además entregan víveres, ropa, medicinas, elementos ortopédicos, etc. Para sostener la ayuda a los afiliados, además de las donaciones se realiza anualmente una actividad principal, el “Encuentro de Amor y Pan”, que organiza cada delegación en función de sus posibilidades.

En Bogotá, capital de Colombia, se cuenta directamente con el apoyo de la Orden de Agustinos Recoletos, que facilita el Auditorio del Colegio Agustiniano Ciudad Salitre y apoya en la promoción de los bonos en algunas parroquias, colegios y en la Universidad Uniagustiniana.

Historia

La fundación nace el 15 de abril de 1976, cuando el fraile español de la Orden de Agustinos Recoletos, padre Sebastián López de Murga, motivado por el carisma de San Ezequiel Moreno y movido por las súplicas de muchos enfermos que acudían a él para que intercediera por su sanación, decide crear esta obra a favor de los enfermos más pobres, especialmente los afectados por el cáncer.

Se trata de una fundación de la Iglesia católica, sin ánimo de lucro, que eligió el nombre de San Ezequiel Moreno por su entrega generosa y su servicio abnegado a los enfermos como misionero incansable en Colombia.

Ezequiel Moreno murió en España el 19 de agosto de 1906. Fue obispo de Pasto (Colombia). El 1 de noviembre de 1975 fue beatificado, y el 11 de octubre de 1992 fue canonizado. Sebastián López de Murga, como vicepostulador de la causa de canonización, difundió el carisma, cualidades y espiritualidad de Ezequiel Moreno por todo el país.

Como presidente de la Fundación San Ezequiel Moreno, en Bogotá fray Sebastián hizo su primera visita a una enferma de cáncer el 7 de mayo de 1976. A partir de este momento, poco a poco fue abriendo sedes en diferentes ciudades de Colombia.

Desde el principio contó con el apoyo de laicos que, desde su experiencia de fe, se comprometieron a visitar a los enfermos para brindarles un apoyo humano y espiritual, y se encargaron de liderar las diferentes seccionales que conforman la Junta Directiva de cada lugar.

Agustinas Recoletas de los Enfermos

El padre Sebastián, previendo quien llevaría esta obra adelante cuando él faltara, fundó en Bogotá con la señorita Irma Pinzón Vélez, la congregación de religiosas Agustinas Recoletas de los Enfermos (ARE) el 18 de enero de 1985, y once años más tarde, el 11 de marzo de 1996, recibió aprobación diocesana.

López de Murga falleció el 3 de mayo de 1999 en Bogotá, e Irma Pinzón asumió la presidencia de la Fundación, labor que desempeñó con entrega y abnegación hasta el año 2006, momento en el que pasó a ser presidenta honoraria y miembro activo de la Junta Directiva Nacional, puesto que ocupa todavía hoy.

Desde 2010, la superiora general de la congregación es Alicia Rico Peñón, quien con la espiritualidad y carisma agustino recoleto trabaja incansablemente por llevar alivio, consuelo y esperanza a muchas familias a través del mensaje evangélico. La misión fundamental de las ARE es el acompañamiento humano-espiritual, mediante la formación y orientación a los enfermos, al voluntariado y al personal en general que trabaja en esta obra a nivel nacional.

Actualmente, la congregación quiere construir en la capital un hogar de paso para acoger a mujeres y niños enfermos de cáncer que las compañías de seguros remiten a Bogotá por requerir tratamiento o exámenes especializados.