Se conoce como proyecto de vida y misión a la expresión técnica, en el terreno de las ciencias humanas, en el mundo empresarial y en el religioso, que designa el proceso por el que una persona o grupo se preguntan por su razón de ser, los objetivos que deben fijarse a corto, medio y largo plazo y las estrategias necesarias para llevarlos a cabo.

El cenáculo de San Millán

Esto es lo que se propusieron elaborar los quince agustinos recoletos que se dieron cita en el monasterio de San Millán de la Cogolla el pasado 30 de junio en una larga e intensa reunión de siete días.

El gobierno central de la Orden, con sede en Roma, y los representantes de las demarcaciones periféricas tenían claro que ya no caben particularismos de ningún tipo, sino que todos estaban embarcados en una apremiante empresa común: lograr la revitalización de la Orden.

Para que la asamblea no siguiera derroteros imprevistos se requirieron los buenos oficios de Eugenio Ibarzábal, facilitador de reconocida solvencia que mantuvo el timón de la reunión, evitando también el escollo de la teorización.

 

Cuestiones principales

Todas las realidades de la vida de la Orden han desfilado ante la asamblea de San Millán, donde se han planteado con toda crudeza los interrogantes más acuciantes: ¿Cuál es nuestra misión? ¿Qué nos pide el Pueblo de Dios? ¿Cómo queremos la Orden del año 2022? ¿Cuál es nuestro proyecto? ¿Quiénes son nuestros receptores? ¿Qué modelo de comunidad proponemos? ¿Qué buscan los jóvenes?

Los participantes han intentado responderlos con humildad, orando, escuchando, contrastando pareceres, aportando unos a lo dicho por los otros. Todo ello con el fin de repensar los objetivos, estructuras y métodos de trabajo en clave de Orden.

Un documento transcendental

Fruto de este laborioso proceso nace un documento muy concreto: “Proyecto de vida y misión de la Orden de Agustinos Recoletos”, que cubre el periodo 2014-2016, hasta el próximo Capítulo General.

El documento tiene dos partes principales. En primer lugar, en lo que se llama la Visión, se enuncian diez rasgos que sintetizan el carisma de la Orden según se debe vivir hoy. Diez formulaciones que delinean el perfil del agustino recoleto actual, que debe practicar la fraternidad, ser orante, pobre, comunitario, buscador de la verdad, coherente, hijo de la Iglesia y abierto a la diversidad y al diálogo.

Las 56 Decisiones

La parte central y más extensa es la segunda, que recoge un total de 56 decisiones precisas y concretas. Decisiones, casi todas de tipo organizativo, que afectan a los distintos campos de la vida de la Orden: desde el trabajo ministerial, a la formación; y desde la vida espiritual, a la reestructuración de casas, territorios y provincias.

Algunas de estas decisiones pueden resultar más llamativas. Por ejemplo, el cambio en la mecánica de los Capítulos Generales, que deberán dar como fruto un Proyecto de Vida y Misión para el sexenio; o las reuniones semestrales del Consejo General con el senado de provinciales; o la celebración a un tiempo de todos los capítulos provinciales, inmediatamente después del Capítulo General, para que las provincias puedan elaborar su propio proyecto de vida y misión en consonancia con el diseñado para el conjunto de la Orden.

La Orden pronostica que habrá quien diga que estas decisiones son excesivas en número o quizá poco realistas, pero tiene la voluntad de llevarlas a la práctica, para lo cual a cada una de ellas le han asignado un tiempo de ejecución y un responsable de llevarla a cabo. Además, se tiene muy en cuenta la fase de evaluación, motivo de las reuniones semestrales de la cúpula o las plenarias de los secretariados, una vez al año.

Enmiendas

Está previsto que todos los religiosos conozcan pronto y en su lengua el Proyecto de Vida y Misión elaborado en San Millán de la Cogolla y será función de los priores provinciales darlo a conocer y mentalizar a las comunidades.

Junto con ese documento, se distribuirá otro cuadernillo preparado para enviar propuestas que enriquezcan el texto, las cuales se incorporarán al Proyecto, que adquirirá su forma definitiva en la reunión Consejo-Provinciales programada para el próximo mes de noviembre.