Curia General

El 1 de octubre de 1948 el prior general firmaba el decreto de creación de la Provincia de San José a la que se asignaron las casas que la Provincia de San Nicolás tenía en Venezuela y Perú y la de San Millán en España. La solemne promulgación del decreto tuvo lugar en San Millán el día 12 de octubre de 1948. A fines de 2003 la provincia tenía 120 religiosos, distribuidos en 23 comunidades y dedicados a labores ministeriales, educativas y misionales.

El capítulo general de 1938 encargó al consejo general la creación de sendas provincias en Estados Unidos y Venezuela. Tras recibir respuesta del consejo provincial de San Nicolás, el prior general de la orden recabó el permiso de rigor de la Congregación de Religiosos y de su Consejo y el 1 de octubre de 1948 erigía la nueva provincia y la ponía bajo la protección de san José. La solemne promulgación del decreto tuvo lugar en San Millán el día 12 de octubre de 1948.

La provincia nació con suficiente número de religiosos, con ministerios variados y una economía saneada. En el momento de su creación contaba con 24 casas distribuidas entre Venezuela (15), Perú (8) y España (1); y 99 religiosos, de los que 85 eran sacerdotes; cinco profesos –todos venezolanos– y nueve hermanos, más 35 aspirantes en España y 25 en Venezuela. La provincia de San Nicolás se quedó con 187 religiosos, entre los que abundaban los ancianos y recién salidos de las penalidades de la guerra.

Los primeros años de la provincia fueron admirables. Impulsados por un provincial de grandes recursos y conscientes de que el porvenir dependía únicamente de sus desvelos, los religiosos no escatimaron esfuerzos y en pocos años construyeron una comunidad próspera, con buenas casas de formación y buenos ministerios.

La primera tarea de la provincia fue la apertura de casas de formación, ya que San Millán nunca podría proporcionarle personal suficiente. Al principio buscó vocaciones en las tres naciones en que estaba asentada: España, Venezuela y Perú. Mantuvo los seminarios de San Millán y Palmira, ambos reabiertos en 1947, y admitió aspirantes en la parroquia peruana de San Pedro de Lloc. La experiencia peruana apenas duró unos meses, y la venezolana tampoco fue larga.

Año de fundación: 1948
Número de religiosos: 120
Número de comunidades: 23
Países: España, Perú y Venezuela.
Ministerios: 27 parroquias, 7 colegios y 4 seminarios.
Misiones: Prelatura de Chota

Sede del Provincial
Calle Huesca, 33
28020 Madrid

La década de los sesenta fue una década de plenitud. La semilla que con tanta abnegación se había esparcido en la anterior llega a sazón y produce frutos abundantes. Nuevos religiosos robustecen año tras año las comunidades.

Hacia 1973 comienza una etapa compleja, difícil de reducir a un denominador común. La ilusión y la desesperanza se alternan sin interrupción. En general, prevalece el pesimismo. Los gérmenes negativos de la etapa anterior saltan a la superficie y se apoderan de la escena. Para muchos ha sido una época de sufrimiento, pero, como casi siempre, este sufrimiento ha traído también bienes. Ha planteado interrogantes, ha abierto horizontes más amplios y ha movido a buscar soluciones en la tradición de la orden. Con todo, esos esfuerzos resultaron insuficientes. Fueron demasiado teóricos. El recuerdo y la reflexión prevalecieron sobre la praxis y la aplicación a la vida de cada día.

A fines de 2003 la provincia tenía 120 religiosos, distribuidos en 23 comunidades y dedicados a labores ministeriales (27 parroquias), educativas (7 colegios y 4 seminarios) y misionales (prelatura de Chota). Atienden también el templo de San Agustín en Caracas, el santuario de la beata María de San José en Maracay (Venezuela) y la casa de retiros de Pachacámac en Perú. Diez comunidades estaban radicadas en Venezuela, ocho en Perú y cinco en España.