La Pastoral Juvenil no cesa sus actividades en las vacaciones de verano en España. Las JAR siguen viviendo su carisma con los jóvenes en los campamentos de Madrid, Guadalajara y Granada

Son muchos los jóvenes que han conocido las Juventudes Agustino Recoletas (JAR) en España a través de sus actividades de veranos. Los tres campamentos que organiza la Pastoral Juvenil de la Orden de Agustinos Recoletos en España son una de las actividades centrales del año de los jóvenes que viven el carisma agustino recoleto. Más de 6.000 jóvenes han participado en las tres convivencias que este año tendrán lugar en Madrid, Guadalajara y Granada del 20 al 30 de julio.

Diez días de vida en comunidad en la que jóvenes de entre ocho y 17 años, con corazón inquieto, comparten su vida, su experiencia y su fe. Es la base primordial de las diez jornadas en las que no falta el ocio o el deporte, como tampoco los momentos de oración comunitaria y de reflexión personal.

Siguiendo el itinerario JAR -establecido por el Secretariado general de Apostolado Juvenil y Vocacional-, las tres convivencias reciben nombres agustinianos: Tagaste, Cartago y Milán, en referencia a las ciudades clave de la conversión de San Agustín. Responde a las tres etapas del Itinerario de las Juventudes Agustino Recoletas.

Así, los niños de entre ocho y 11 años disfrutan del Campamento Tagaste en la Sierra de Baza (Granada). Los pequeños son introducidos en la fe mediante catequesis de iniciación en los que se les da a conocer a Dios. En el Campamento Cartago -entre Guadalajara y Madrid-, para niños de entre 12 y 14 años, comienza a aparecer San Agustín como referente en su fe. Mediante contenidos agustinianos, los pequeños tienen la oportunidad de conocer a Dios según el carisma agustiniano, comenzando a interiorizar en ellos mismos la fe. Por último, los jóvenes de entre 15 y 17 años que acuden al Campamento Milán, ya para adolescentes, tienen la oportunidad de reflexionar y plantearse el papel que debe tener Dios en sus vidas. Este último es el Campamento Itinerante, que recorre distintos puntos de la sierra de Guadalajara.

Las JAR se marcan para estas actividades tres objetivos: divertirse; aprender a convivir, valorar y ser mejor cristiano; y conocer a jóvenes como ellos de otros lugares y conocerse a uno mismo en un ambiente agustiniano. Más de 200 niños y adolescentes procedentes de Granada, Guadalajara y Motril participan en los tres campamentos que este año tienen como lema “Ven y sígueme”.

“Los campamentos los considero imprescindibles”

En el oasis de las vacaciones veraniegas de España, los campamentos de las JAR son para muchos la isla que les permite reforzar su fe. Juan Pablo participó hace muchos años en su primer campamento. “Fue una experiencia tan importante de fe, de madurez, una experiencia personal…”, rememora. Desde entonces siempre vuelve, ahora como monitor. “Las experiencias son irrepetibles año tras año y las considero imprescindibles. No comprendería un verano sin los campamentos de las JAR”, explica.

El objetivo de estas actividades es para Emilio, profesor del colegio de Agustinos Recoletos en Motril y monitor, “educar en los valores cristianos y agustinianos en los que nosotros nos hemos educado previamente”. El elemento central que distingue estos campamentos -cuenta Manuel- es el sentimiento de comunidad y fraternidad que creamos. Se crea un espíritu de familia agustiniana”.