Fr. Fco. Javier Acero, vicario de México: «La Ciudad de México se ha convertido en una gran capital de la solidaridad»

El día 19 de septiembre a las 13:14 horas en México un temblor asoló los estados de Guerrero, Morelos, Puebla, Estado de México, y la Ciudad de México. En estos lugares la Orden está presente en parroquias y centros. El Vicario de México Fco. Javier Acero Pérez se comunicó con el provincial de la Provincia San Nicolás y el Prior General para que supieran que la mayor parte de los religiosos se encontraban bien.

En el momento en el que sucedió el terremoto, estaba concluyendo el día de retiro mensual, que lo estaba dirigiendo el consejero general, Fco. Javier Monroy con la presencia de veinte religiosos. Cuando inició el temblor salieron a la calle como pudieron, y tras comprobar que estaban todos bien los religiosos Javier Acero,  Javier Monroy, Jesús Jiménez y los postulantes salieron a socorrer a los alumnos de preescolar del Colegio Enrique Rebsamen que habían quedado atrapados cerca de allí.

El Vicario de México comparte que “las imágenes de la gente, de los padres viendo los escombros del colegio no se olvidan, eran ríos de solidaridad, pero una fuga de gas nos mandó salir inmediatamente del lugar; llegó el ejército que sigue controlando la situación”.

Momentos después fueron a auxiliar a las personas que habían quedado atrapadas en dos edificios que acababan de derrumbarse, a una manzana del Postulantado San Agustín. Igualmente llegó el ejército, y protección civil y controló la situación. Se han habilitado centros de acogida y de reparto de comida. La Ciudad de México se ha convertido en una gran capital de la solidaridad.

Desde México nos informa Javier Acero, que hasta este momento hay 286 muertos, y que “el lugar más grave en este momento es Morelos. De la diócesis de Cuernavaca 87 iglesias han sido afectadas de las 112 que tiene. Las de la Orden, gracias a Dios, no están afectadas al igual que la casa de la Recolección”.

El Vicario de México agradece el interés de los hermanos de la toda la familia agustino recoleta que han llamado y preguntado por ellos, e invita a la oración por México. “Los mexicanos, una vez más, nos enseñan a ser solidarios en momentos como éste, a estar alegre en medio de la desesperación, a sentir esperanza después de tantas horas buscando a personas entre los escombros. Inicia el momento en el que las arañadas manos pasan de ser pequeñas excavadoras a grandes corazones para abrazar. Después de 72 horas es el momento de escuchar y abrazar. Gracias hermanos por el interés y la oración. Más adelante cuando esté la situación más controlada y se pueda hacer un recuento de los daños, a través de ARCORES Internacional pediremos su solidaridad, desde ahora oren por las víctimas y las familias que ya no se han podido encontrar”.

De momento las comunidades de agustinos recoletos presentes en México están prestando su asistencia, no solo espiritual sino de acogida y a nivel material para el que lo necesiten.