Vivir en comunidad: jóvenes entregados a Cristo como seglares agustinos recoletos

Tras 13 años siguiendo el itinerario JAR, un grupo de jóvenes venezolanos ha decidido entregarse a Cristo como seglares agustinos recoletos y vivir su vocación en comunidad

La fe de los jóvenes madura. La de once venezolanos de las Juventudes Agustino Recoletas (JAR) les ha llevado a entregarse a Cristo como seglares agustinos recoletos. Por primera vez, una comunidad JAR realizó este domingo sus promesas en la Fraternidad Seglar Agustino Recoleta tras haber concluido el itinerario de las Juventudes Agustino Recoletas.

Fátima, Henry, Imelis, Janeth, Leopoldo, Luis, Marisol, Martha, Moisés, Orlando y Sammytier, de las JAR La Pastora, se han preparado durante un año y medio mediante la experiencia Peregrinos para la promesa que realizaron este domingo. Fue en una celebración emotiva en la que estuvieron presentes la gran mayoría de las comunidades seglares y jóvenes agustinos recoletos de Caracas.

La preparación de los once nuevos seglares agustinos recoletos también han sido los 13 años en los que han formado parte de las JAR. Ellos mismos fueron los impulsores del movimiento juvenil agustino recoleto en la parroquia de San Pío X constituyendo la comunidad Jeremías.

Ahora han respondido a la llamada que Dios les ha hecho durante estos años en las Juventudes Agustino Recoletas. Con su promesa, pasan a formar parte de la Fraternidad Seglar Agustino Recoleta Santa Magdalena de Nagasaki. Su decisión es la de seguir a Cristo y vivir su fe en comunidad bajo el carisma agustino recoleto como seglares.

La experiencia de este grupo de nuevos seglares, de entre 33 y 40 años, además de suponer un testimonio de entrega a Cristo, es un hecho relevante para la Orden de Agustinos Recoletos. Es la primera vez que una comunidad de jóvenes agustinos recoletos, tras concluir su camino, decide continuar su vocación y formar parte de la fraternidad seglar.

“Siempre en comunidad”

La eucaristía, que tuvo lugar en la parroquia de San Pío X -santuario de San Judas Tadeo de Caracas-, estuvo marcada por el recuerdo y reconocimiento al camino que durante 13 años han seguido los once nuevos seglares. Especialmente emotivo fue el momento en el que los miembros de la Fraternidad Seglar Santa Magdalena de Nagasaki recibieron con un abrazo a sus nuevos integrantes. Muchos jóvenes de las JAR acompañaron a sus predecesores en la celebración.

El vicario de la Orden de Agustinos Recoletos en Venezuela, José Gabriel Rodríguez, animó a los once a no dejar nunca la comunidad “pase lo que pase”. «Hoy ustedes demuestran que vivir en comunidad sí puede ser realidad», dijo.

Asimismo, añadió: «Para la JAR abre un precedente, como invitación, a que muchos jóvenes habiendo vivido el Itinerario JAR intensamente, puedan dar el paso en comunidad a ser FSAR».