La presencia viva de San Ezequiel Moreno en Filipinas

San Ezequiel Moreno fue el primer agustino recoleto canonizado por la Iglesia. Natural de Alfaro (La Rioja), realizó su profesión simple como agustino recoleto en Monteagudo (Navarra) con tan solo 16 años. En 1870 viajó a Manila, Filipinas, donde se desempeñó como misionero. Al año siguiente fue ordenado sacerdote y destinado a Mindoro donde continuó sus actividades misioneras. Poco tiempo después se enfermó de paludismo y regresó a Manila. Todavía hoy su memoria sigue muy viva en las islas y son muchas personas las que continúan atribuyendo curaciones a su intercesión.

Durante la estancia asiática de Ezequiel Moreno fue uno de los religiosos que evangelizó la isla de Palawan. A 60 kilómetros de la capital, Puerto Princesa, se encuentra Inagawan, un barangay al que regresaron los agustinos recoletos hace poco más de 10 años. Es llamativo que, a pesar del tiempo transcurrido, la memoria de San Ezequiel Moreno sigue muy viva en los habitantes del lugar. No son pocos los testimonios de personas que le atribuyen curaciones milagrosas y otros beneficios de diversa índole.

El primer santo agustino recoleto murió de cáncer en 1906 en Monteagudo; los milagros que aprobó la Iglesia para su beatificación y canonización fueron curaciones de cáncer y muchos testimonios de enfermos de cáncer aseguran haberlo superado gracias a su intercesión.

A San Ezequiel se atribuye la llegada de la primera imagen de Ntra. Sra. del Monte Carmelo a Inagawan, además de muchos bautismos de nativos de la zona. En ese mismo lugar varias personas atribuyen diversas curaciones al patrón de los enfermos de cáncer. Sin duda, la memoria viva de San Ezequiel Moreno sigue muy presente en Filipinas.