Francisco Oyanguren se entrega a Cristo como agustino recoleto

El joven religioso mexicano realizó su profesión solemne en el Colegio San Agustín de Valladolid acompañado de sus hermanos agustinos recoletos. De esta forma, reafirma su compromiso con Dios entregándose a la vida religiosa.

El domingo 27 de octubre fue un día muy especial para el agustino recoleto Francisco Oyanguren. El religioso realizó en el Colegio San Agustín de Valladolid (España) su profesión solemne, reafirmando así su entrega a Cristo a través de la vocación agustino recoleta. El joven mexicano estuvo acompañado por su hermano, así como por decenas de religiosos agustinos recoletos, quienes abrazaron a Francisco una vez completó el ritual de la profesión solemne.

La eucaristía, celebrada en la capilla del centro educativo, fue presidida por el Prior provincial de la Provincia San Nicolás de Tolentino, Sergio Sánchez, quien recibió la profesión solemne de Francisco Oyanguren. Los agustinos recoletos Juan Carlos Avitia, prior de la comunidad local, y Juan Luis González, director del centro, ejercieron como testigos.

Entre otras cosas, Sergio Sánchez indicó en su homilía que, aunque todos tengamos nuestra historia como publicanos o fariseos -haciendo referencia al Evangelio del domingo-, lo importante es encomendarse a la misericordia del Señor y saber poner las vidas en sus manos porque «con su gracia nos basta». La frase de la segunda carta de San Pablo a los Corintios -«Te basta mi gracia»- fue la elegida por el profeso para la celebración.

Al término de la celebración, Francisco Oyanguren dirigió algunas palabras a los presentes. El religioso recordó, en primer lugar, al agustino recoleto Ángel Jubera, fallecido recientemente y que fue un referente para él. Asimismo, agradeció al Prior provincial, al director del centro y a su familia todo lo que le han aportado en estos años a nivel humano y espiritual. Haciendo referencia a la frase elegida para su profesión solemne, Francisco Oyanguren recordó que «todo esto sin la gracia de Dios sería imposible».

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