Navidad solidaria: «Un tiempo de alegría en el servicio»

Ocho jóvenes de las JAR de México vivieron los días de Navidad junto a los enfermos y sus familias en CARDI, en Ciudad de México. 

Erika, Edgar, Luisa Fernanda, Iván, Anahí, Noemí, Claudia y María Fernanda llegaron a Ciudad de México el 25 de diciembre, día de Navidad. Los ocho jóvenes son miembros de las Juventudes Agustino Recoletas; cuatro de ellos, de Cuauhtémoc (Chihuahua), y los otros cuatro, de Querétaro. El objetivo de su viaje no era por ocio sino por servir y ayudar en CARDI, el Centro de Acompañamiento y Recuperación Integral de los Agustinos Recoletos en la Colonia Doctores.

La Navidad de estos ocho chicos y chicas ha estado bien invertida. Erika Rojo, de las JAR Cuauhtémoc, asegura que «esta navidad fue un tiempo de alegría en el servicio» Hasta el ocho de enero fueron voluntarios en el centro sociosanitario de los Agustinos Recoletos, sirviendo en las distintas actividades que ofrece CARDI. Durante dos semanas, han tenido la oportunidad de conocer la labor de los voluntarios del centro y ser uno más.

Llegaron «con la ilusión y las ganas de trabajar y ser una ayuda para CARDI y sus beneficiarios», dice Erika. El motivo de acudir en Navidad, entre otras cosas, es debido a que en estas fechas muchos voluntarios del centro salen de vacaciones y se necesita más gente. Por ello, como hicieron otros miembros de las JAR años anteriores, decidieron prestar su ayuda en el centro. «Para nosotros fue muy grato el poder estar en cada uno de los servicios.»Para nosotros fue muy grato el poder estar en cada uno de los servicios», comenta.

El día empezaba con la eucaristía y después se repartían los labores en el dispensario, servicios, cafetería o el programa ‘unidos por un pan’. Este último consiste en llevar pan y café por las mañanas y las tardes al área de urgencias de los hospitales. «Te permite -explica Erika- encontrarte con una realidad dura y triste: la gente espera noticias de sus pacientes, y por un momento eres parte de ese sentimiento; en ese momento los estás acompañando, ofreciéndoles esos alimentos, y, aunque parezca poco, es un gesto de cariño».

La Navidad es tiempo de ser solidarios. Los ocho jóvenes han tenido la oportunidad de vivirlo en primera persona, en una realidad difícil pero reconfortante en lo interior. ¿El resumen de su experiencia? «CARDI es una expresión de amor de Dios por medio de los Agustinos Recoletos», dicen.

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