El Prior general, en Pascua: «Debemos remover la piedra del corazón»

Miguel Miró animó en la eucaristía del Domingo de Resurrección, celebrada en Maracaibo (Venezuela), a abrir «los ojos del corazón iluminados por la fe en Cristo».

El Prior general, Miguel Miró, compartió en la eucaristía del Domingo de Resurrección la buena noticia que, en este tiempo de incertidumbre, emerge: «La tumba está vacía; ¡Cristo ha resucitado!». Desde Maracaibo (Venezuela), donde está llevando a cabo el confinamiento preventivo por el coronavirus, el Prior general presidió la celebración, retransmitida en directo a través de Facebook LIVE por el canal oficial de la Orden de Agustinos Recoletos. Desde la pequeña capilla de la comunidad, lanzó un mensaje de alegría: «Proclamemos nuestra fe y nuestra esperanza».

Explicó que el cristiano puede hoy, ante una situación de desasosiego por la crisis del COVID-19, tener el ‘síndrome’ de María Magdalena, quien, en la oscuridad y confusión de aquellos días, buscaba en el sepulcro a Jesús entre los muertos. «Hoy nos sentimos desconcertados e impotentes, porque parece que nada puede cambiar; también hoy buscamos a Dios entre los muertos», dijo. Aunque, según explicó, no se puede buscar a Cristo entre los muertos, sino que «necesitamos una conversión a fondo para reconocer a Jesús vivo entre los vivos». Es el gran mensaje de Pascua.

Para ello, Miguel Miró indicó: «Debemos remover la piedra de nuestro corazón; debemos abrir las puertas de par en par a Dios». Animó a los religiosos y laicos a abrir «los ojos del corazón iluminados por la fe en Cristo». Es en el corazón donde «Jesús el Resucitado se hace presente», aunque para reconocerle «necesitamos la fuerza del Espíritu».

«Jesús se manifiesta cuando escuchamos su palabra, sale a nuestro encuentro en la oración, y se hace presente en el dolor y la pobreza», afirmó. Asimismo, en la línea de las palabras del Papa Francisco en la Vigilia Pascua, indicó: «No enterremos la esperanza, no nos dejemos robar la esperanza. Contagiemos la esperanza». Esta esperanza, que suscita Cristo, es «una esperanza viva que brota de la fe y el amor», y «una esperanza activa que nos mueva a acercarnos al otro con confianza, a crear redes de solidaridad, a trabajar por la justicia y construir la paz».

La eucaristía fue seguida en directo por más de 300 personas que, de forma telemática, acompañaron al Prior general en la mañana de Pascua en Venezuela. Asimismo, ha obtenido más de 1.500 visualizaciones. Saludó especialmente a los jóvenes de las JAR que han celebrado la Pascua Digital que concluía con esta celebración.