Ocho millones de platos de comida en cuatro meses

Un reportaje de la televisión panameña saca a la luz el extraordinario trabajo del Banco de Alimentos de Panamá -vinculado a los Agustinos Recoletos- durante la pandemia.

La inesperada irrupción de la pandemia en todo el mundo ha trastocado, entre otras muchas cosas, el trabajo cotidiano que venía realizando el Banco de Alimentos de Panamá. El número de personas que atendía se ha triplicado con el COVID-19; centenares de miles de personas han reclamado la ayuda de la institución para no caer en la insuficiencia alimentaria. Así lo muestra el documental del Banco de Alimentos de Panamá elaborado por TVN Noticias y Telemetro, dos de las televisiones más importantes del país. El documental, de 24 minutos de duración, saca a relucir el trabajo de los voluntarios del BAP durante la pandemia para atender las solicitudes más acuciantes.

El audiovisual recoge el testimonio de las personas que, con su esfuerzo, enfrentan desde el trabajo cotidiano la pobreza. La institución surgió en 2014, animada por los Agustinos Recoletos en la parroquia San Lucas de Costa del Este de Panamá. Fue promovido por el agustino recoleto Miguel Ángel Ciaurriz, junto a varios colaboradores, y bendecido por el cardenal agustino recoleto José Luis Lacunza. El objetivo entonces era ayudar a las 400.000 personas aproximadamente que vivían en inseguridad alimentaria; es decir, con una sola comida al día, como explica Ana Isabel Méndez, gerente del Banco de Alimentos. Actualmente la institución está vinculada a la Red Solidaria Internacional Agustino Recoleta ARCORES.

José Luis Carbonell, presidente del BAP, indica que el modelo de trabajo era salvar los alimentos cuyos sus envases estaban dañados o no habían sido vendidos, y pudieran ser repartidos a las miles de personas en situación de pobreza para su alimentación. No obstante, la cifra inicial de 400.000 personas se ha triplicado en los últimos meses, fruto del COVID-19. Gracias a las donaciones de particulares, empresas, banco e instituciones que donaron algunos de sus fondos para hacer posible que el Banco de Alimentos de Panamá haya repartido ocho millones de platos de comida en cuatro meses, según afirma Vicky Alemán, presidente de la Junta Directiva de la Cámara Panameña de Desarrollo Social. Y es que, según Carbonell, «de cada dólar que tú donas, 95 centavos llegan al beneficiario». 

El reportaje explica el procedimiento que sigue: día a día voluntarios examinan los alimentos, comprueban que no estén vencidos y se encargan de organizarlos y entregarlos a las organizaciones beneficiarias, ya que el BAP no entrega directamente a las personas. Asimismo, el audiovisual revela otras fórmulas innovadoras, como la donación de particulares en supermercados cuando realizan su compran. Pueden donar de un dólar en adelante. Muchos panameños no se han quedado de brazos cruzados y se organizaron para poner a disposición de los más necesitados sus recursos y su esfuerzo. Todos, incluidos los Agustinos Recoletos de Panamá, con un solo objetivo: combatir el hambre en Panamá.