La encíclica Fratelli Tutti del Papa Francisco, en diez frases

El Papa Francisco lanza en Fratelli Tutti un mensaje positivo a toda la humanidad: solo mediante el amor fraterno avanzaremos como sociedad hacia un futuro sostenible y justo.

Fratelli Tutti es la tercera encíclica del Papa Francisco. Firmada en la tumba de San Francisco de Asís, el Santo Padre quiere con ella invitar a la reflexión sobre las distintas realidades a las que se enfrenta la sociedad. En el documento, el Pontífice trata múltiples injusticias que siguen siendo actuales en la sociedad: la trata de personas, la violación de derechos humanos, el consumismo desmesurado, la migración o la desigualdad de la mujer y el hombre, entre otras cosas.

Para todas estas circunstancias, el Papa Francisco propone en Fratelli Tutti una solución humana y necesaria: el amor fraterno. Solo si la política y la sociedad, como agentes activos, se involucran para no dejar a ninguna persona atrás, el mundo podrá avanzar y construir un futuro que sostenible, seguro, justo e igual para todos.

Diez frases de la encíclica Fratelli Tutti

«Partes de la humanidad parecen sacrificables en beneficio de una selección que favorece a un sector humano digno de vivir sin límites». (FT 18)

«En el mundo actual los sentimientos de pertenencia a una misma humanidad se debilitan, y el sueño de construir juntos la justicia y la paz parece una utopía de otras épocas». (FT 30)

«El dolor, la incertidumbre, el temor y la conciencia de los propios límites que despertó la pandemia, hacen resonar el llamado a repensar nuestros estilos de vida, nuestras relaciones, la organización de nuestras sociedades y sobre todo el sentido de nuestra existencia». (FT 33)

«Hoy estamos ante la gran oportunidad de manifestar nuestra esencia fraterna, de ser otros buenos samaritanos que carguen sobre sí el dolor de los fracasos, en vez de acentuar odios y resentimientos». (FT 77)

«Desde la intimidad de cada corazón, el amor crea vínculos y amplía la existencia cuando saca a la persona de sí misma hacia el otro». (FT 88)

«Todo ser humano tiene derecho a vivir con dignidad y a desarrollarse integralmente, y ese derecho básico no puede ser negado por ningún país». (FT 107)

«Una gran nobleza es ser capaz de desatar procesos cuyos frutos serán recogidos por otros, con la esperanza puesta en las fuerzas secretas del bien que se siembra». (FT 196)

«Una sociedad es noble y respetable también por su cultivo de la búsqueda de la verdad y por su apego a las verdades más fundamentales». (FT 207)

«Perdonar no quiere decir permitir que sigan pisoteando la propia dignidad y la de los demás, o dejar que un criminal continúe haciendo daño». (FT 241)

«Los cristianos pedimos que, en los países donde somos minoría, se nos garantice la libertad, así como nosotros la favorecemos para quienes no son cristianos allí donde ellos son minoría». (FT 279)