«Es un desafío muy grande trabajar en la evangelización»

La vida de Jesús María López Mauleón ha cambiado drásticamente desde que hace unos meses el Papa Francisco le nombrara obispo y le designara una nueva Prelatura en el Amazonas. El principal reto: crear la nueva prelatura y fortalecer la comunión entre el pueblo.

El 6 noviembre de 2019, la Santa Sede anunció el nombramiento del agustino recoleto Jesús María López Mauleón como nuevo obispo de una nueva prelatura: Alto Xingu-Tucumã, segregada de la original Prelatura del Altamira-Xingu. Desde entonces, el religioso prelado ha tenido que adaptarse a una nueva realidad que no esperaba y para la que no estaba preparado. «Como prelatura nueva, no tiene nada», indica. Su trabajo consiste en dar por el momento los primeros pasos administrativos y de infraestructuras. «La tarea principal es hacer la prelatura», afirma.

No por ello el obispo ha perdido su entusiasmo por trabajar al servicio del pueblo de Dios en una zona especialmente difícil. Alto Xingu-Tucumã se encuentra en plena Amazonas. Cuenta que solo existe una carretera que atraviesa la Prelatura, lo cual dificulta las comunicaciones. Asimismo, en su jurisdicción hay varias tribus de indígenas a las que iba a visitar pero que la pandemia evitó.

El COVID-19 ha trastocado todos sus planes. Principalmente ha afectado a su formación. No pudo recibir el curso de preparación para obispos ni en Brasil ni en el Vaticano. Por ello, confiesa que trabaja como puede, con los conocimientos que tiene. En la pregunta de qué ha cambiado en su vida, López Mauleón recurre a la pandemia. Si ya de por si la vida del obispo está contrapuesta a la vida comunitaria de los religiosos, la pandemia le ha obligado a vivir solo, sin contacto con apenas gente. «La soledad ha sido un punto bien difícil», manifiesta.

Por el momento solo le preocupa la creación de la Prelatura, su mayor reto. «Está divida articialmente por una bula», que aúna tres parroquias de tres diócesis diferentes. Por eso, insiste en la comunión como meta principal. «Cómo hacer que parroquias diferenes, con parrocos diferenes, ahora caminemos de un modo armónico». En este sentido, indica que «es un desafío muy grande que los laicos y los padres trabajemos el campo de la evangelición, de la misión»; misión entendida como el «anuncio evangélico de misioneros».

¿Y el obispo agustino recoleto cómo es? Si bien asegura que cada religioso deja su impronta, todos se fijan en San Agustín. A Mauleón le gusta la «colegialidad» del obispo de Hipona. Asimismo, el obispo recoleto debe darle la importancia absoluta a los laicos. Y por último, volver al interior: «Ahora estamos buscando cómo llevar a la práctica el anuncio evangélico desde el testimonio personal».

 

#ObisposOAR es una serie de reportajes y entrevistas grabadas a obispos agustinos recoletos en los que analizan y dan su visión sobre la labor pastoral de la Iglesia