«Mi corazón está ardiendo»: el compromiso de Ramón Bitangcor

El joven filipino experimentó uno de los momentos más importantes de su vida al realizar la profesión solemne de sus votos como agustino recoleto.

Ramón Bitangcor no olvidará nunca el 7 de noviembre de 2020. El joven filipino, nacido en Tagbilaran City (Bohol), realizó la profesión solemne de sus votos como agustino recoleto en la Capilla Santo Tomás de Villanueva, en la Casa de Formación Recoletos Mira-Nila Homes, en Quezon City. De esta forma, se comprometió de forma definitiva a seguir a Cristo mediante el carisma agustino recoleto, una vez completado el proceso de formación que inició en 2010. La pandemia no ha podido frenar sus ganas de entregarse a Dios.

La celebración de la Eucaristía fue presidida por Dionisio Selma, prior provincial de la Provincia San Ezequiel Moreno, y concelebrada por los formadores agustinos recoletos, los sacerdotes del Colegio San Sebastián-Recoletos de Cavite y los religiosos de la Curia Provincial. Los jóvenes de la Casa de Formación estuvieron presentes manteniendo los protocolos sanitarios para evitar el contagio de COVID-19. Los familiares y amigos del profeso, que no pudieron asistir físicamente, se unieron a través de la retransmisión en directo mediante Facebook Live.

Al concluir la celebración, originalmente programada para el 19 de septiembre, el religioso tomó la palabra para agradecer a Dios este importante paso en su vida. «Mi corazón está ardiendo. En el calor de este mismo momento, me siento embelesado por el calor del abrazo de Dios como un hito importante en mi vida religiosa que finalmente llega a buen puerto», dijo al comienzo de sus palabras. Asimismo, indicó que la pandemia y todo lo que ha vivido, desde los preparativos hasta el día de su profesión, le han hecho más resistente y paciente. Además, le ha enseñado a ver el repentino giro de los acontecimientos con un resquicio de esperanza. Al terminar sus palabras de gratitud, afirmó que este hecho no es sólo suyo, sino de todos los agustinos recoletos.

En su homilía, Dionisio Selma indicó que uno de los elementos necesarios en esta vocación religiosa es la claridad, por parte de la persona, de aquel a quien le entrega su amor. La razón es que el precio de seguir a Dios es muy alto: exige la renuncia no sólo a las posesiones y posiciones sino también a los lazos familiares por el Reino de Dios, el bien superior. Y el desafío que le confió al candidato es «amar como Jesús ama, servir como Jesús sirve y ofrecer su vida como Jesús ofreció su vida».

Como la Provincia de San Ezequiel Moreno cumple 22 años el próximo 28 de noviembre, la Profesión Solemne de Votos fue la segunda que la celebración se hizo dentro de la capilla del seminario. El primer religioso que hizo su Profesión Solemne de Votos en dicha capilla fue Joel Dequilla ahora misionero en Taiwán, el 27 de febrero de 1999.