Siempre con una sonrisa en los labios

La hermana general de la Orden, Juanita Tenorio, es recordada con su alegría característica y su ilusión en todas las cosas que hacía. Ana María Vega le dedica estas palabras.

El 4 de enero, por la mañana, falleció en el Hospital Edgardo Rebagliati Martins de Lima (Perú) la hermana general de la Orden Juana Tenorio Ramírez, quien sirvió por más de 30 años a la comunidad de Santa Rita (Miraflores, Lima). Juanita Tenorio Ramírez fue reconocida como hermana general el 5 diciembre de 2019, durante la fiesta de la Recolección Agustiniana. Recuerdo verla siempre sonriente. Tenía una sonrisa amplia y sincera. El día que fue nombrada Hermana General, me acerqué a saludarla… Estaba llorando. Bajito le dije «Juanita, debes sentirte feliz, no llores». Ella respondió: «Lloro de felicidad, no esperaba esto que me dan». Era así de sencilla.

Dicen de ella los religiosos y las personas que la conocieron que Juanita era una mujer extraordinaria. Llevaba con los agustinos recoletos más de 30 años, siempre con una actitud de servicio y siempre ejerciendo ese servicio a los hermanos con alegría.

Recuerdo algo que se prolongó en el tiempo, una acción que nos sorprendía gratamente a toda la comunidad. Todos los domingos, su compañera Mirsa preparaba una comida especial y Juanita se encargaba del postre. Todos o casi todos los domingos preparaba un postre diferente. Lo hacía con mucho cariño, con mucha diligencia, dedicándole tiempo y siempre con la sonrisa en los labios, siempre con alegría en el corazón, siempre alegrándose porque hacía felices a los religiosos. Me parece es el gesto más elocuente de su persona. También era muy piadosa, le tenía mucha devoción a Santa Rita y a San Ezequiel Moreno. Dedicaba tiempo a rezar, participaba en la Eucaristía diaria y recibía la comunión.

De un tiempo a esta parte, la enfermedad que sufría le fue consumiendo. Unas cuantas veces recibió la Unción de los enfermos, igual que, con entereza y con fortaleza interior, llevó el cáncer. Con ánimo y resistencia de espíritu, cargó sobre sus hombros la enfermedad y hasta los últimos días no se rindió; seguía haciendo vida normal y seguía haciendo felices a los demás.

Juanita Tenorio nació en un hogar pobre y humilde, el 16 de mayo de 1970, en la provincia de Cutervo, en una comunidad llamada Yatún. Ella era la última de ocho hermanos: Paulina, Paulino, Elías, José, Elvira, Maruja, Teodoro y Juana. Sus estudios (inicial y primaria) los realizó en Yatún, y los de secundaria en Lima. Gran parte de su vida la pasó junto a los agustinos recoletos.

Ana María Vega – Perú