Recuerdo, agradecimiento y oración en Tondo

La Parroquia Nuestra Señora de la Paz y Buen Viaje, que los Agustinos Recoletos administran en este barrio de Manila, celebra su 50º aniversario.

En 1971 comenzó una nueva labor de los Agustinos Recoletos en Manila (Filipinas). Era en Tondo, uno de los distritos más pobres y subdesarrollados del país. Allí, la Orden inició su apostolado en la Parroquia Nuestra Señora de la Paz y Buen Viaje. Medio siglo después, el templo celebra durante este año el 50º aniversario de su creación, en el marco además de la celebración del 500º aniversario de la evangelización de las islas.

Por este motivo, el Prior general ha remitido un videomensaje a los fieles y religiosos que comparten su fe en esta parroquia. Miguel Miró ha asegurado que se «une con alegría a la celebración del 50º aniversario» de la parroquia, que, además de difundir y celebrar la Palabra de Dios, realiza una importante labor social. «Celebrar este aniversario es para nosotors un motivo de alegría», dice.

Barriada de Tondo, en Filipinas

En su mensaje, Miró propone tres palabras. La primera de ellas, recordar «a aquellas personas que han hecho posible esta parroquia, que con su vida han escrito esta historia». El Prior general ha tenido un recuerdo para los religiosos y laicos implicados en esta labor, «gente sencilla que con su oración, su trabajo y su esfuerzo construyeron este templo, y que con su vida y su oración lograron que esta parroquia fuera viva y continuara a través de los años». En especial ha mencionado a los agustinos recoletos Jesús Sobejano y Jorge Peligro, primer y actual párroco respectivamente. «Todos han dejado su huella», indica.

Agradecer es la segunda palabra de Prior general. Invita a agradecer «al Señor los dones que nos ha dado a la Orden y todos ustedes en esta parroquia». Miró considera que hay motivos para sentirse muy agradecidos, porque «el Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres», parafraseando el salmo 125. Por último, ha invitado a rezar y a fijarse en la familia de Nazaret. «Vivir y rezar en familia nos ayua a todos a sentirnos alegres y experimentar en el fondo del corazón la alegría del Evangelio», dice.

San Juan Pablo II en su visita a Tondo el 18 de febrero de 1981

Por último, ha pedido a Nuestra Señora de la Paz y Buen Viaje que proteja a todos los filipinos que están lejos, los enfermos, los que sufren, los pobres, en este momento de pandemia especialmente. Miguel Miró también recuerda los inicios de la parroquia, bendecida en sus inicios por el papa Pablo VI en su visita a Filipinas en 1970. El 18 de febrero de 1981, el papa Juan Pablo II visitó la parroquia en su viaje a Filipinas y dirigió un discurso a todos los presentes. En sus palabras indicó: «Cuando pensamos en los numerosos problemas con que os enfrentáis diariamente, cuando pensamos en todos los hombres que se encuentran en otras áreas, en los suburbios de las grandes ciudades y en las zonas rurales olvidadas en otras partes de Filipinas, entonces pensamos en Cristo».