Curso de preparación para la profesión solemne: parte II

El Prior general mantuvo un encuentro con los cinco jóvenes que realizan el curso en el que les preguntó qué están dispuestos a ofrecer a la Orden, la Iglesia y la sociedad.

Los religiosos que viven el curso de preparación para la profesión solemne en Cuernavaca continuaron con el mes destinado a preparar sus últimos votos como Agustinos Recoletos. En la segunda semana del encuentro mantuvieron un coloquio virtual con el Prior general, Miguel Miró, con quien reflexionaron sobre el compromiso personal.

Los jóvenes siguieron con la labor de crear un proyecto de vida a diez años. Este proyecto está siendo elaborado gracias al acompañamiento que reciben todos los religiosos, al menos una vez por semana, la convivencia, el compartir y las reflexiones. Los tres agustinos recoletos que acompañan a los religiosos en formación durante este mes están ayudando a los jóvenes en la confección de este plan.

La segunda semana se centró en el tema de la interioridad, gracias a las reflexiones fueron de los agustinos recoletos Luis Diego Ramírez y Javier Goizueta. Los jóvenes cuestionaron la manera en que abordan uno de los pilares del carisma agustino recoleto: la comunidad. Meditaron su forma de vivir dentro de la comunidad y su relación con los hermanos. Estas charlas sirvieron para crear una radiografía de la vida comunitaria de los jóvenes profesos.

El agustino recoleto Javier Acero abordó en otra de las charlas el voto de castidad. El momento de reflexión comenzó con el canto Paz armada, interpretado por Cristóbal Fones y escrito por Pedro Casaldáliga. La jornada se acompañó de la lectura de un articulo de Luisa M. Saffiotti, del centro Kairos en USA. Tras la lectura, los jóvenes crearon un foro dirigido por Javier Acero.

El sábado 17 de julio los jóvenes tuvieron un encuentro telemático pero cercano con el Prior General, Miguel Miró. El Prior General les formuló una pregunta -¿Qué estás dispuesto a ofrecer?- a la que los jóvenes profesos respondieron con sus anhelos, inquietudes, preocupaciones y esperanzas. La charla concluyó con una pregunta de los religiosos al Prior General: ¿Qué esperas de nosotros? Miguel Miró afirmó que espera que «sean responsables, porque hacemos una opción de vida; espero que sean transmisores de esperanza, les pido que trabajen sus fragilidades y que sean Jóvenes ¡Vivan y compartan su alegría!».

La semana comenzó con la llegada de un nuevo integrante, Alejandro Juan Vásques, agustino recoleto guatemalteco residente en la misión de Casanare (Colombia), quien, por problemas migratorios, no puede participar del curso de manera presencial y lo hace de manera telemática.