Nario y Alejandro, vidas entregadas a Cristo

Los dos agustinos recoletos, de Colombia y Guatemala, realizaron la profesión solemne el pasado 29 de enero en Colombia.

Tras meses de preparación y reflexión, Nairo Hernán Lara Malagón y Alejandro Juan Vasquez Puac realizaron el pasado 29 de enero la profesión solemne como agustinos recoletos. De esta forma, en una celebración que tuvo lugar en el templo San Nicolás de Tolentino de Bogotá (Colombia), los dos religiosos decidieron entregar su vida por completo a Cristo, una decisión difícil, según les recordó el Prior provincial de la Provincia Nuestra Señora de la Candelaria, Albeiro Arenas.

Nairo Hernán Lara, de origen colombiano, y Alejandro Juan Vasquez, nacido en Guatemala, emitieron su sí definitivo y perpetuo a Dios acompañados de la Familia Agustina Recoleta: religiosos, religiosas, Fraternidad Seglar Agustina Recoleta, Madres Mónicas y Juventudes Agustinas Recoletas. Ahora continuarán su camino en Bajos de Haina (República Dominicana) y Bocas del Pauto (Casanare, Colombia).

Como indica el rito, durante la profesión solemne se produjo el interrogatorio, la letanía de los santos, la fórmula de la profesión y la bendición solemne del profeso. Posteriormente, los religiosos agustinos recoletos abrazaron al religioso.

En su homilía, Albeiro Arenas se fijó en el Evangelio de la celebración para recordar que para seguir a Cristo hay que negarse a uno mismo, si bien esta decisión trae consecuencias difíciles: “Esa es la cruz que el Señor nos dice que hemos de cargar”.

Esto mismo quiso recordarles a los dos jóvenes profesos: “Ustedes han concluido que seguir al Señor es lo más importante en sus vidas, pero eso les traerá unas consecuencias”. En este sentido, les pidió no ser “cobardes” y solicitó que “el Señor les ayude y les de la gracia para que no desfallezcan”.