«La familia agustina recoleta no se resiste al Espíritu»

El Prior general, Miguel Ángel Hernández, mantuvo su primer encuentro con las Augustinian Recollects Sisters en Manila y les animó a no resistirse ante el Espíritu Santo.

En las vísperas de la solemnidad de Pentecostés, el Prior general, Miguel Ángel Hernández, estuvo por primera vez con las Augustinian Recollects Sisters. Aprovechando su visita a Filipinas, mantuvo un fraternal encuentro con las religiosas de la congregación en el Colegio Santa Rita, en Manila. En una charla de aproximadamente media hora, el Prior general animó a las hermanas a dejar que el Espíritu Santo, cuya venida se celebra en Pentecostés, actúe en cada vida.

«¿Por qué hemos transformado el viento huracanado del Espíritu en aire acondicionado?», se cuestionó ante las religiosas. «No podemos olvidar que nosotros -religiosos y religiosas- tenemos que ser los aliados del Espíritu», indicó. Recordando el Capítulo provincial de Toledo en el que nació la Recolección, añadió: «No podemos resistir al Espíritu. Los agustinos recoletos y las agustinas recoletas somos hombres y mujeres que no nos resistimos al Espíritu sino que le dejamos actuar». Deseó también que «su viento y su fuerza nos lleve donde quiera; que nos conduzca y nos guíe; que haga su obra en nosotros a pesar de nosotros».

Pentecostés, según explicó a la hermanas, es «la Navidad de la Iglesia, una llamada para salir de nosotros mismos y abrir las puertas de nuestro corazón». Invitó a «dejar de lado los miedos y lanzarnos con la fuerza del Espíritu Santo a evangelizar con audacia».

Un encuentro de familia

El Prior general expresó también su deseo de mantener un encuentro de todos los superiores generales de la familia agustina recoleta, religiosos y religiosas. «Esto nos enriquece y está en la esencia de lo que somos», afirmó. Es necesario «caminar juntos y crear comunión». Por ello, respondiendo posteriormente a una de las cuestionas de las religiosas, Miguel Ángel Hernández manifestó la necesidad de trabajar juntos «en proyectos que nos unen», como EDUCAR o ARCORES.

«Nos podemos enriquecer unos con otros. La mayor riqueza es el Dios que llevamos dentro y compartirlo creo que era el sueño de Agustín; fue lo que hizo toda su vida», dijo el Prior general. Añadido a todo esto, ahondó en el encuentro en otro asunto más. Se trata de una de las cuestiones que trató el Papa Francisco en su audiencia del pasado mes de marzo con el 56º Capítulo general: «Poner el carisma en las manos de los laicos». Este es «un sueño común», dijo.