Gonzalo (Lagos, Algarve, Portugal, hacia 1360 – Torres Vedras, 15 de octubre de 1422), hijo de pescadores, entró en la Orden en Lisboa hacia el año 1380. Versado en teología, rehusó el título de maestro. Orador de renombre, gustaba de enseñar el catecismo a los niños, a los artesanos y a las personas incultas. Prior de los conventos más importantes de Portugal, no buscaba más que servir con amor a los hermanos, ayudándoles y substituyéndoles en las labores más humildes. Buen calígrafo y miniaturista, escribió varios libros corales.

Sus reliquias se conservan en la iglesia ex-agustiniana de Santa María de Gracia de Torres Vedras. Pío VI confirmó su culto el 23 de mayo de 1778.