Ez 34, 11-16: Yo mismo apacentaré mis ovejas, yo mismo las haré reposar.

Rm 5, 5-11: Dios nos demostró su amor.

Lc 15, 3-7: ¡Alegraos conmigo!, he encontrado la oveja que se me había perdido.

Comentarios de san Agustín a las lecturas

SOLEMNIDAD: EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS