Tomás de Villanueva. El limosnero de Dios

Hombre muy bien preparado desde su niñez en la formación humana, cristiana y humanística, estudioso de los santos Padres, sobre todo de san Agustín. Pastor de las almas y padre de los pobres; promotor de la reforma de la Orden con la observancia, de la Iglesia y de la sociedad, que el emperador Carlos I estaba impulsando, y que lo eligió como consejero.