Mons.Santiago Sánchez, nuevo obispo agustino recoleto de la Prelatura de Lábrea

El domingo 5 de junio, el arzobispo de Manaos (Amazonas, Brasil), Mons. Sérgio Eduardo Castriani, presidió la ordenación episcopal de Santiago Sánchez, agustino recoleto, quien presidirá a partir de ahora la Prelatura de Lábrea (Amazonas, Brasil).

En la ceremonia fueron 10 obispos agustinos recoletos los que quisieron estar presentes en un día tan gozoso como este. Además, estuvo también presente el prior general de la Orden de Agustinos Recoletos, Miguel Miró, cuatro priores provinciales, diecinueve agustinos recoletos que trabajan en las comunidades de la Provincia de San Nicolás de Tolentino, una gran representación de las comunidades parroquiales de Tapauá, Canutama, Lábrea y Pauiní, clero local y gran número de feligreses de la parroquia de Santa Rita de Manaos, de la que Santiago era párroco hasta que se hizo público su nombramiento. 

Asistieron cuatro obispos recoletos que trabajan en la iglesia brasileña: Mons. Javier Hernández, obispo de Tianguá (CE); Mons. Joaquín Pertíñez, obispo de Rio Branco (Acre); Mons. Jesús Moraza, obispo emérito de  Lábrea (AM) y Mons. Jesús María Cizaurre, obispo de Cametá (PA). Más dos obispos de Perú: Mons. Emiliano Cisneros, obispo de Chachapoyas (AM) y Mons. Carmelo Martínez, obispo de Cajamarca. Completaron la representación episcopal Mons. David Arias, obispo emérito de New Jersey (USA), Mons. Carlos Briseño, obispo auxiliar de la arquidiócesis de México (México); Mons. Ángel San Casimiro, obispo de Alajuela (Costa Rica) y Mons. Héctor Javier Pizarro, obispo de Trinidad, Casanare (Colombia).

Como invitados y representantes de la Orden acudieron cuatro priores provinciales: Fray Albeiro Arenas, de la provincia de la Candelaria; fray John Michael Rafferty, de la provincia de san Agustín; fray Nicolás Pérez-Aradros, de la provincia de Santa Rita; y fray Sergio Sánchez de la provincia de San Nicolás de Tolentino. De otras demarcaciones de la Orden acudieron el vicario de México-Costa Rica, el vicario de Brasil de la provincia de Santo Tomás de Villanueva; de la provincia de san José los vicarios de Perú y Venezuela; 

De la prelatura de Lábrea acudieron los diez religiosos de las comunidades de Pauiní, Lábrea y Tapauá; cuatro frailes de la comunidad de Manaos, más cinco recoletos de las comunidades del Ceará, de Guaraciaba y Fortaleza.

Ceremonia en la Catedral de Manaos

En una catedral abarrotada comenzó la celebración a las 10 de la mañana. La comunidad parroquial de Santa Rita había preparado con dedicación y esmero la ceremonia, con mención especial para la coral de la parroquia bajo la dirección del agustino recoleto Diego Armando Méndez

La pausada procesión de entrada estaba compuesta de una treintena de monaguillos y medio centenar de presbíteros, la mitad de ellos agustinos recoletos. El ordenando estaba flanqueado por el Prior General de la Orden y el Prior Provincial de su Provincia de origen, la de san Nicolás de Tolentino.

Cerraba la procesión el nutrido grupo de dieciocho obispos; al consagrante principal y los diez recoletos nombrados se habían sumado otros obispos amazonenses y del Regional Norte I de la Conferencia Episcopal Brasileña, a la que pertenece la Prelatura de Lábrea: los obispos auxiliares de Manaos, Mario Antonio da Silva, Mario Pasqualotto (auxiliar emérito) y el recientemente electo José Albuquerque de Araújo; el obispo emérito de Coarí, Gutemberg Freire; el obispo emérito de São Gabriel da Cachoeira, Walter Ivan de Azevedo; el obispo de Ji-Paraná y presidente de la Regional, Bruno Pedron; y el obispo de Borba, Elói Roggia.

Presentación del nuevo obispo

Tras la proclamación de la Palabra, Sergio Sánchez, el prior provincial de la Provincia de San Nicolás de Tolentino, presentó a Santiago Sánchez para el ministerio episcopal; el prior general, Miguel Miró, leyó la bula apostólica de la Santa Sede. La presentación se hacía ante Sérgio Eduardo Castriani como consagrante principal y los obispos recoletos Francisco Javier Hernández, Joaquín Pertíñez y Jesús Moraza como co-consagrantes.

El pueblo acompañó con entusiasmo y alegría cada uno de los momentos del rito de consagración. Lucía Sebastián, madre del nuevo obispo, entregó el anillo episcopal; su hermana Ana María, junto con su esposo Ignacio, presentaron la mitra; y su hermano Fermín junto con su esposa Mariví, llevó el báculo. Por su parte, los tres sobrinos presentaron las ofrendas.

Una vez consagrado como nuevo obispo, Santiago recibió la primera felicitación de su madre y, tras ella, de los obispos presentes, el clero y todo el Pueblo de Dios. Para ello recorrió la nave de la iglesia para impartir su primera bendición, mientras la asamblea entonaba con regocijo el Te Deum.

Palabras de agradecimiento del nuevo obispo

El nuevo obispo de la Prelatura de Lávrea, hizo una reseña de su vida y pidió a los fieles que lo apoyasen mediante la oración para el desempeño de su nueva misión y agradeció la presencia de todos los asistentes, así como la de su predecesor en la Prelatura de Lábrea, Mons. Jesús Moraza, y el obispo de Río Branco, Mons. Joaquín Pertíñez.

Especialmente emotivo fue el momento en que se recordó que 25 años antes, y en ese mismo lugar, se vivió con alegría la consagración episcopal de Mons. Francisco Javier Hernández, agustino recoleto, hasta entonces párroco de la parroquia de Santa Rita de Manaos y nombrado entonces obispo de Tianguá (Ceará).

El nuevo prelado, destacó, además, que el obispo «tiene que ser profeta y que como vive con el pueblo, camina con el pueblo, anuncia la Palabra, guía y sirve al pueblo de Dios»

Tras sus palabras, se prosiguió con la celebración y, al finalizar la eucaristía. el nuevo obispo recorrió la nave de la iglesia acompañado de los otros obispos para impartir su primera bendición, mientras la asamblea entonaba con regocijo el Te DeumTerminada la bendición final a todos los asistentes se compartió una comida íntima que reunió a familiares, amigos y miembros de la Orden de Agustinos Recoletos.

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