«En este momento las provincias son más fuertes»

El Prior general habló del proceso de reestructuración de los Agustinos Recoletos en la 48ª semana de la Vida Consagrada en Madrid. “La reestructuración era una palabra tabú”, ha afirmado

“Tener que animar a los hermanos a ser dóciles a la acción de Dios. No podemos resistirnos al Espíritu Santo”. De esta forma ha resumido el Prior general, Miguel Miró, el proceso de reestructuración de la Orden de Agustinos Recoletos que comenzó en 2010 y concluyó en 2018. Miró comentó sus impresiones en la mesa redonda sobre reorganización de familias religiosas dentro de la 48ª semana de la Vida Consagrada, organizada por el ITVR en Madrid. 

Acompañado de las Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret y de las Hijas de la Caridad, Miguel Miró compartió la experiencia de reorganización vivida dentro de los Agustinos Recoletos. “La reestructuración era una palabra tabú”, ha afirmado el Prior general, quien comenzó su exposición haciendo un recorrido desde el primer planteamiento que realizó el Capítulo general de 2010 hasta la conclusión. 

En todo este proceso, Miguel ha agradecido la ayuda y consejo del Cardenal Aquilino Bocos, claretiano, quien asesoró a los capitulares en su decisión, así como distintas familias religiosas. De todo, el Prior general ha destacado dos claves del proceso: “Debíamos intensificar la comunión y la misión”. Estas fueron algunas de las prioridades del proceso, que tuvo como “árbitro” al General y que cada provincia dialogó en sus comisiones de unión de provincias. 

Después de este proceso, Miguel Miró ha valorado que “las provincias son ahora más fuertes, tienen nuevas expectativas y nuevas esperanzas”. Para ello fue necesario “abrirse al Espíritu”. Algo que ayudó, según ha dicho, fueron los números. “Publicamos los números de cuántos éramos. Si escondemos la heridas no nos podemos curar. Esto fue lo que más nos ayudó: conocer nuestra realidad”.

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