El convento de Nuestra Señora de Valentuñana fue el lugar elegido por los agustinos recoletos para la celebración principal del Día de la Recolección Agustiniana. Más de 80 religiosos se dieron cita junto al prior general, Miguel Miró, y los cuatro provinciales con sede en España: los de las provincias de San Nicolás de Tolentino, Santo Tomás de Villanueva, San José y Nuestra Señora de la Consolación que, además, celebraba sus 50 años de historia.

A la fiesta se sumaron varios obispos agustinos recoletos. Eusebio Hernández, pastor de la diócesis de Tarazona (Zaragoza, España), Aníbal Saldaña, de Bocas del Toro (Panamá), José Luis Lacunza, de David (Panamá) y Mario Molina, de Quetzaltenango (Guatemala).

Nueva recolección

La fiesta comenzó a las 11:30 con las palabras de Manuel Beaumont, provincial de La Consolación, animando a la familia agustino-recoleta a participar activamente en el proceso de revitalización y restructuración en el que la Orden está sumida.

El historiador agustino recoleto Ángel Martínez Cuesta disertó sobre el origen e historia de la provincia de la Consolación, antes de que el prior general, Miguel Miró, animase a los asistentes a que mostrasen su alegría por este aniversario festivo, a que participasen en la reactivación del carisma agustiniano a la luz de las nuevas constituciones y a vivir una conversión sincera tanto a nivel personal como comunitario. Miró invitó a los presentes a reconocer su identidad en la Iglesia con los ojos puestos en la “nueva evangelización” y en el mundo presente siguiendo las exigencias del Evangelio, y a buscar los cauces para potenciar la vivencia de una vida consagrada de modo coherente y con una convicción firme en función de una comunión de vida y de una fe esperanzada capaz de dar respuestas a lo que exigen los hombres y mujeres de hoy.

Madrid

Dos días antes, el 3 de diciembre, los agustinos recoletos, las misioneras agustinas recoletas y las fraternidades seglares de Madrid (España) habían tenido la oportunidad de escuchar al prior general, Miguel Miró. En esta ocasión el acto se celebró en la parroquia de Santa Florentina con una ponencia del prior general sobre el proyecto en que está embarcada la Orden entera: “La revitalización y la reestructuración”.

No escondió Miró las implicaciones y exigencias de la revitalización, que, a nivel personal, es una conversión, lo cual supone salir de la apatía y el cansancio; implica sacrificio y ascesis. “La revitalización es un proceso, como la misma conversión, que debe llevarme a preguntarme: ¿Qué quiere el Señor de mí ahora? ¿Qué estoy dispuesto a cambiar? La revitalización conlleva ser permeables al Espíritu: éste es el reto de la Orden; hay que dejar que el evangelio fluya por nosotros”.

Sólo desde una revitalización personal puede lograrse la comunitaria y de toda la Orden. Sólo cuando sepamos decir ‘nosotros’, ‘la Orden’, en vez de ‘yo’, o ‘mi casa’, ‘mi Provincia’… habrá comenzado a producir sus efectos la revitalización. La revitalización traerá consigo ilusión personal y colectiva; de la revitalización brotará la esperanza. Del yo al nosotros. Terminó el ponente su charla dejando bien asentado: “revitalización-reestructuración significa más oración, más y mejor vida comunitaria, más trabajo: salir del conformismo”.

Granada

El convento de Monachil (Granada, España) también acogía el 3 de diciembre una celebración anticipada del Día de la Recolección Agustiniana, con numerosa presencia de seglares, religiosos y religiosas agustinos recoletos. En el contexto de la celebración se presentaron los dos volúmenes con las Actas del II Congreso Histórico, así como el volumen que contiene el “Libro de la Provincia de Santo Tomás de Villanueva” editado con motivo de su centenario y en el que han participado más de 20 religiosos.