Tras la celebración del LXXX Capítulo de la Provincia Ntra. Sra. de la Candelaria, su presencia en el mundo se extiende a seis países: Colombia, Panamá, España, Chile, Guatemala y República Dominicana. El convento del Desierto de la Candelaria, cuna de la Recolección en América, escenario de tantos acontecimientos históricos de la Orden, ha sido testigo del nuevo impulso del proyecto provincial. En el mensaje final del Capítulo se destaca que “para hacer realidad este presente que nos proponemos vivir con renovada pasión, hemos asumido una serie de prioridades que consideramos son lo que la Iglesia y la cultura actual nos piden acoger generosamente desde nuestra vida consagrada: Identidad carismática, fraternidad e integración; vocaciones y juventud; la excelencia en la educación al estilo agustiniano; y el compromiso social con los más desfavorecidos. «a tiempo y a destiempo»”.

Tras seis décadas de vida y misión por separado, el 55º Capítulo general de la Orden determinó que las provincias Ntra. Sra. de la Consolación y Ntra. Sra. de la Candelaria volvieran a unir sus caminos, de ahí ese lema propuesto para los próximos años: reencuentro de hermanos creadores de comunión.

La renovada provincia Ntra. Sra. de la Consolación se caracteriza por una destacada presencia en el mundo de la educación y la atención pastoral en parroquias y zonas de misión. Su nueva configuración hará necesaria una  mentalidad mucho más global e intercultural, debido a que, a partir de ahora, desde la Curia provincial de Bogotá se tendrán presentes realidades de Centroamérica y y Europa.

El Consejo provincial derivado del Capítulo provincial, con Albeiro Arenas al frente, se caracteriza por una contrastada experiencia al frente de diversas misiones e instituciones, tanto en el ámbito de la evangelización ministerial y misional, como en la formación, la educación y la gestión y organización. Dos de los consejeros, Valerio Baines y Pedro Gregorio Rivas, pertenecían a la Provincia Ntra. Sra. de la Consolación, mientras que Javier González y Jairo Orlando Soto formaban ya parte de la Provincia Candelaria.

El mensaje del Capítulo destaca: “Nos sentimos en espíritu de comunión con todos los religiosos de la Provincia, con nuestros formandos, con toda la familia agustino recoleta, y un gran número de fieles que se alimentan de la espiritualidad agustiniana en nuestros ministerios y que hoy se unen a este compromiso de Iglesia.”

“Les invitamos a experimentar «un tiempo de gracia, comunión y discernimiento», para que esta nueva etapa de nuestro devenir histórico mantenga la alegría e ilusión hacia el futuro que se abre ante nuestros ojos. Ciertamente estamos en buenas manos, en las mejores manos, en las manos del que ha vencido al mundo, como dice el apóstol Juan en su evangelio: “estas cosas les he hablado para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán aflicción; pero confíen, yo he vencido al mundo.” (Jn 16,33).