Entrevistamos a Mons. Mario Alberto Molina, OAR, arzobispo de la Arquidiócesis de Los Altos Quetzaltenango-Totonicapán (Guatemala). Nos ofrece una visión de su diócesis, formada mayoritariamente por feligreses indígenas. Cuenta para una población de 2 millones con 60 sacerdotes, 35 seculares y 25 religiosos.

Nos cuenta cual es la situación actual de la Iglesia en Guatemala que ha sufrido en estos últimos años una merma considerable de fieles y destaca que solamente la mitad de la población se declara católica, la otra mitad se declaran evangélicos pentecostales, aunque en su día fueron bautizados en la Iglesia Católica. Este movimiento se debe al éxodo que se dio en los años 80 de católicos a las sectas evangélicas, siendo Guatemala “país objetivo” de dichas sectas evangélicas, provenientes de EEUU.

Habla de los retos de la Iglesia en general, del perdón de Jesucristo, de la importancia de la Evangelización en el siglo XXI y del sentido del carisma agustino recoleto a esta evangelización.