La sagrada imagen recibe culto en la Basílica de San Sebastián de Manila, de Agustinos Recoletos. Miguel Miró pide participar, presencialmente o mediante la oración, en la gran celebración que tendrá lugar el 4 de mayo

La Virgen del Carmen, que los filipinos veneran en la Basílica de San Sebastián de Manila de Agustinos Recoletos, cumplirá el próximo 4 de mayo el cuarto centenario de su llegada a la isla. Fue en 1618 cuando arribó a la isla de la mano del agustino recoleto Rodrigo de San Miguel.

Por este motivo, el Prior general de la Orden de Agustinos Recoletos, Miguel Miró, ha pedido unirse en oración con la familia agustino recoleta que llevará a cabo la gran celebración con motivo del centenario. “Tenemos una nueva oportunidad para unir todos nosotros nuestras voces y nuestro corazones al de María participando en la eucaristía que se celebrará el 4 de mayo, participando en la procesión fluvial y recibiendo la indulgencia plenaria”, dice.

“Es una oportunidad para agradecer a María su protección maternal”. Miró ha invitado a la familia agustino recoleta de todo el mundo a participar en los distintos actos que se celebrarán. El Prior general se dirige a toda la “familia agustino recoleta, monjas de clausura, religiosas, fraternidades seglares y grupos juveniles JAR” a que participen en la gran celebración de devoción a la Virgen del Carmen.

“La bella imagen que hoy veneramos en la basílica de San Sebastián fue traída por los Agustinos Recoletos desde México”, explica Miguel Miró. Fue así como los primeros agustinos recoletos que llegaron a Filipinas -los primeros católicos en llegar a las islas también- depositaron en la devoción popular la imagen que previamente fue regalada por los frailes carmelitas de México.

Añade el Prior general que “desde entonces, cuántas personas han acudido a María pidiendo su ayuda, su intercesión, para que les conceda el Señor la salud, la protección de la familia, la ayuda para poder vivir con esperanza, para poder vivir su fe”.