Mártires del Japón. Llamas de amor vivas

La aspiración de los misioneros del Japón era el martirio. En Nagasaki, la ciudad de los mártires y centro de la cristiandad japonesa, son martirizados más de 30.000 cristianos. Morían por confesar su fe y predicar la ley de Cristo. Entre ellos santa Magdalena de Nagasaki, catequista heroica, joya y símbolo de la evangelización agustiniana en las islas del Japón, personifica a varios cientos de japoneses de la fraternidad agustino recoleta, más de 300 con sus nombres y apellidos, 67 de ellos beatificados el 7 de julio de 1867 por Pío IX.