[ESPÍRITO SANTO – BRASIL] Durante el 21 y 21 de abril, 14 religiosos con menos de 10 años de profesión solemne participaron en el encuentro de religiosos jóvenes de Marataízes (Brasil). Fue la oportunidad para tratar temas de formación y reflexión, y compartir su experiencia de vida religiosa agustino recoleta a lo largo de estos años. Fr. Mário Aparecido, responsable del Secretariado de Espiritualidad fue el encargado de coordinar el encuentro.

Entre los temas tratados destaca el “Discurso del Papa Francisco a los jóvenes consagrados” y “La ética del cuidado en la vida religiosa”, obra del agustino recoletos Danilo José Janegitz. Ambas reflexiones ofrecieron la oportunidad de plantear un nuevo paradigma de revitalización.

Este encuentro forma parte de la programación de formación permanente establecida en el contexto de revitalización de la Orden, donde hay previstos otros encuentros para religiosos de entre 10 y 30 años de profesión solemne, y otro para religiosos con más de 30 años de profesión solemne.

En septiembre de 2015 se celebró en Roma un encuentro internacional de religiosos jóvenes en el que participaron 28 agustinos recoletos procedentes de todas las provincias de la Orden. Tal y como afirmaban en el mensaje final del encuentro, “hemos respondido al llamado de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, y del Prior General, para participar en el “Encuentro mundial de jóvenes consagrados” que se realizó en Roma del 15 al 19 de septiembre. Del 20 al 22 de septiembre nos hemos reunido con el Prior General para unas Jornadas de oración, reflexión y trabajo en el marco de la revitalización y reestructuración de la Orden.”

Al finalizar aquel encuentro, los agustinos recoletos participantes se comprometían a:

– Abrir la propia vida a los hermanos para compartirla en la misión. Esperamos que la comunidad se convierta en un lugar privilegiado de apoyo y encuentro.

– Ser un religioso abierto en sentimientos y pensamientos. Esperamos favorecer espacios de confianza y reciprocidad en nuestra comunidad.

– Aprovechar los espacios, experiencias y compromisos que nos ayudan a crecer en el proceso de maduración humana y afectiva. Esperamos que la comunidad se convierta en verdadero testimonio de la alegría del Evangelio.

– Volver al corazón en una oración autentica, compartiendo nuestra experiencia de Dios en nuestras comunidades. Esperamos construir una comunidad maestra de oración con resonancia en todos nuestros ministerios.

– Conjugar los proyectos personales con los de la comunidad. Esperamos que la Orden encauce los dones que el Señor puso en cada uno de nosotros.

“En estos días hemos hecho memoria agradecida de los religiosos que han entregado su vida al servicio de la Iglesia y de la Orden. Esto nos motiva a vivir nuestro presente con pasión, autenticidad y fidelidad. Y miramos con esperanza nuestra vida recoleta.” (Mensaje final del Encuentro de Religiosos Jóvenes OAR, Roma 2015).