Jesús nace junto a las monjas agustinas recoletas

El belén expuesto en el Convento de la Encarnación de Madrid reproduce la escena del nacimiento de Jesús junto a la reproducción, a pequeña escala, del histórico edificio.

En Navidad, Dios nace en cada esquina. En comercios, parroquias o casas se pueden encontrar pequeñas representaciones del misterio del nacimiento de Dios. En el caso del belén expuesto en el Monasterio de la Encarnación, de las Monjas Agustinas Recoletas en Madrid, es real. El bonito conjunto de pequeñas figuras reproduce la venida al mundo del Hijo de Dios junto a la reproducción, a pequeña escala, del histórico edificio de 1616 junto al que se representa el pesebre. La preciosa obra se enmarca en la historia y el arte que recoge entre sus muros el convento que fundó la venerable Madre Mariana de San José.

El belén -de gran valor artístico- muestra varias escenas cotidianas encuadradas en el entorno del edificio. Está reproducida la fachada de la iglesia y el monasterio, así como los edificios anexos. Todo ello conforma una imagen realista y cercana que conduce a la escena más importante: el nacimiento de Jesús.  El portal de belén se sitúa a la izquierda del edificio. En un edificio en ruinas se encuentra el misterio de la Natividad, realizado por el belenista José Luis Mayo. La imagen muestra a María junto al Niño, envuelto entre pañales, y San José sentado en la distancia.

El conjunto representa también el anuncio del ángel a los pastores, que tiene lugar en el atrio de la Iglesia de la Encarnación. A la escena acuden también los Magos de Oriente, que avanzan entre la población que realiza acciones cotidianas, como muestran las pequeñas figuras. Todo ello contribuye a recrear una plaza en un escenario habitado por pastores, aguadoras y lavanderas realizadas en talleres de los siglos XIX y XX. Patrimonio Nacional, responsable de la conservación del monasterio que cuenta con el título de Real, mantendrá el belén hasta el 10 de enero.

El precioso conjunto aporta más riqueza artística al edificio histórico de las Agustinas Recoletas. En él descansan los restos de la venerable Madre Mariana de San José, principal promotora de la reforma que inició el Capítulo de Castilla en 1588 con la fundación de los Agustinos Recoletos. El convento fue fundado en 1616. La Reina Margarita de Austria promovió su creación  y pidió que la Madre Mariana, que estaba fundando conventos de agustinas recoletas en otros lugares, fuera la primera priora del monasterio.

Siglos después, las Agustinas Recoletas continúan viviendo la Recolección de 1588 en el monasterio. Durante estos meses, su Iglesia recibirá la visita de miles de personas que contemplarán la preciosidad del edificio y la belleza de la pequeña representación del misterio de la Natividad junto al convento.